Intermediación de materias primas para piensos animales. Noticias que afectan al sector agro-ganadero.
Mostrando entradas con la etiqueta guisante. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta guisante. Mostrar todas las entradas
miércoles, 14 de diciembre de 2016
domingo, 11 de diciembre de 2016
Cotizaciones Zona Lleida 9/12
Etiquetas:
alfalfa,
cebada,
centeno,
colza,
Cotizaciones referencia materias primas,
guisante,
Lleida,
maíz,
Mercolleida,
soja,
trigo,
triticale
jueves, 8 de diciembre de 2016
lunes, 5 de diciembre de 2016
viernes, 2 de diciembre de 2016
Cotizaciones Zona Lleida 2/12
Encontrará esta información ampliada en nuestra web www.lonja.com
Etiquetas:
alfalfa,
cebada,
centeno,
colza,
Cotizaciones referencia materias primas,
guisante,
Lleida,
maíz,
Mercolleida,
soja,
trigo,
triticale
miércoles, 30 de noviembre de 2016
martes, 7 de junio de 2016
El pedrisco arrasa mil hectáreas de cereal en Aragón donde se esperaba la "cosecha del siglo"
Se esperaban rendimientos de entre 5.000 y 6.000 kilos por hectárea en Alcubierre y la Lanaja
Una tormenta de granizo ha arrasado unas 1.000 hectáreas de cultivos de cebada, trigo y guisantes en los términos de los municipios oscenses de Alcubierre y la Lanaja, en la comarca de Monegros, donde se esperaba recoger la "cosecha del siglo". Inés Artero, una técnico del sindicato UAGA, ha dicho a Efe que este año iba a haber una "cosecha excelente" e "inusual" en la comarca de Monegros, con rendimientos de entre 5.000 y 6.000 kilos por hectárea en algunas fincas. La tormenta de granizo, que ocurrió el lunes en torno a las 18.00 horas, ha dañado el 80 por ciento de los campos de cereal y el cien por cien de los de guisantes.
La zona afectada se encuentra en el paraje denominado Balsa Nueva, de Alcubierre, hasta las Hoyas de Lanaja, una franja de unas 1.500 hectáreas en las que hay sembradas unas 1.000 de cebada, trigo y guisante.
La técnico de la organización agraria ha destacado que justamente ayer, lunes, algún agricultor ya comenzó a meter las maquinas para cosechar los campos de cultivo y se iba a generalizar la semana próxima.
La tormenta de granizo fue "muy fuerte", lo "nunca visto" por los agricultores de la zona, ha señalado Inés Artero, quien ha resaltado que tampoco nunca se había visto una cosecha "tan buena y de tanta producción", ya que lo habitual ronda los 1.000 kilos por hectárea.
UAGA ha solicitado a Agroseguro una rápida peritación de los daños para que los agricultores perciban las indemnizaciones cuanto antes y puedan incluirlo en su declaración de IRPF 2016.
Una tormenta de granizo ha arrasado unas 1.000 hectáreas de cultivos de cebada, trigo y guisantes en los términos de los municipios oscenses de Alcubierre y la Lanaja, en la comarca de Monegros, donde se esperaba recoger la "cosecha del siglo". Inés Artero, una técnico del sindicato UAGA, ha dicho a Efe que este año iba a haber una "cosecha excelente" e "inusual" en la comarca de Monegros, con rendimientos de entre 5.000 y 6.000 kilos por hectárea en algunas fincas. La tormenta de granizo, que ocurrió el lunes en torno a las 18.00 horas, ha dañado el 80 por ciento de los campos de cereal y el cien por cien de los de guisantes.
La zona afectada se encuentra en el paraje denominado Balsa Nueva, de Alcubierre, hasta las Hoyas de Lanaja, una franja de unas 1.500 hectáreas en las que hay sembradas unas 1.000 de cebada, trigo y guisante.
La técnico de la organización agraria ha destacado que justamente ayer, lunes, algún agricultor ya comenzó a meter las maquinas para cosechar los campos de cultivo y se iba a generalizar la semana próxima.
La tormenta de granizo fue "muy fuerte", lo "nunca visto" por los agricultores de la zona, ha señalado Inés Artero, quien ha resaltado que tampoco nunca se había visto una cosecha "tan buena y de tanta producción", ya que lo habitual ronda los 1.000 kilos por hectárea.
UAGA ha solicitado a Agroseguro una rápida peritación de los daños para que los agricultores perciban las indemnizaciones cuanto antes y puedan incluirlo en su declaración de IRPF 2016.
Fuente: Agroinformacion
miércoles, 4 de noviembre de 2015
El greening impulsa las siembras de leguminosas grano y de oleo-proteaginosas este año en España.
El “greening” (enverdecimiento o prácticas agrícolas “verdes”) de la PAC, del que dependen un 30% del total de los pagos directos, ha incrementado este año las siembras y la producción de algunas leguminosas grano y de proteaginosas, como alternativas a los cultivos de cereales, pese a la sequía de invierno-primavera en muchas zonas productoras.
Según los últimos datos de Estadística del Ministerio de Agricultura, a 31 de julio las siembras de judías secas crecen un 17,1%, hasta 9.000 has, con una estimación de cosecha de 18.400 t (+51,2%); los de habas secas suman un 32,9% más de superficie en relación a 2014, con 30.200 ha y una producción prevista de 39.700 t /(+11,4%); en lentejas, son un 2,4% más de siembras, con 31.800 ha, esperándose una producción de 20.300 t (+15,7%); en garbanzos, por el contrario, se reduce un 0,6% la superficie sembrada, hasta 38.100 ha, con una producción esperada de 30.000 t (-10,5%).
Avances también se producen en guisantes secos, con siembras de 156.100 ha (+12,6%) y una cosecha esperada de 169.200 t (+25,4%) y en vezas, con 98.400 ha (+5%) y una producción prevista de 82.300 t (+8,9%). Por el contrario, baja la superficie de altramuz dulce y de yeros, con 4.100 ha (-12%) y 74.600 ha (-28,8%), respectivamente, y cosechas previstas de 3.000 t (-2,5%) y 54.500 t (-21,2%), respectivamente.
En oleaginosas, el Magrama recorta un 2,2% la superficie sembrada de girasol, con 763.900 ha, con lo que es previsible (no se dan aún datos) de que la producción ronde las 950.000 t. en cambio, suben tanto la reducidas y casi testimoniales siembras de soja, con apenas 1.300 ha (+62,8%), con una cosecha prevista de 3.800 t (+44,4%) y, sobre todo la de colza, cuyo incremento de las siembras es del 47,3% en este último año, hasta 63.300 ha para una producción prevista de 139.900 t (+32,4%).
Según los últimos datos de Estadística del Ministerio de Agricultura, a 31 de julio las siembras de judías secas crecen un 17,1%, hasta 9.000 has, con una estimación de cosecha de 18.400 t (+51,2%); los de habas secas suman un 32,9% más de superficie en relación a 2014, con 30.200 ha y una producción prevista de 39.700 t /(+11,4%); en lentejas, son un 2,4% más de siembras, con 31.800 ha, esperándose una producción de 20.300 t (+15,7%); en garbanzos, por el contrario, se reduce un 0,6% la superficie sembrada, hasta 38.100 ha, con una producción esperada de 30.000 t (-10,5%).
Avances también se producen en guisantes secos, con siembras de 156.100 ha (+12,6%) y una cosecha esperada de 169.200 t (+25,4%) y en vezas, con 98.400 ha (+5%) y una producción prevista de 82.300 t (+8,9%). Por el contrario, baja la superficie de altramuz dulce y de yeros, con 4.100 ha (-12%) y 74.600 ha (-28,8%), respectivamente, y cosechas previstas de 3.000 t (-2,5%) y 54.500 t (-21,2%), respectivamente.
En oleaginosas, el Magrama recorta un 2,2% la superficie sembrada de girasol, con 763.900 ha, con lo que es previsible (no se dan aún datos) de que la producción ronde las 950.000 t. en cambio, suben tanto la reducidas y casi testimoniales siembras de soja, con apenas 1.300 ha (+62,8%), con una cosecha prevista de 3.800 t (+44,4%) y, sobre todo la de colza, cuyo incremento de las siembras es del 47,3% en este último año, hasta 63.300 ha para una producción prevista de 139.900 t (+32,4%).
Fuente: Fertisierra
martes, 25 de agosto de 2015
Obtienen un nuevo tipo de guisante que facilita la digestión de proteínas
Esta nueva variedad puede ser utilizada de manera más eficaz en la elaboración de piensos para animales.
Los resultados del estudio se publican en la revista PLoS ONE, ha informado en una nota de prensa el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que ha participado en este estudio.
Según ha recordado este centro, los guisantes y otras leguminosas tales como el garbanzo, la lenteja o la soja, contienen inhibidores de proteasas (enzimas que fragmentan las proteínas) que bloquean la digestión de las proteínas, dificultando su absorción intestinal.
Estudios nutricionales previos llevados a cabo con "pollos broiler" (alimentados a gran escala para la producción específica de carne) han mostrado que elevadas concentraciones de estos inhibidores en la dieta pueden reducir la disponibilidad de proteínas en un 10 %.
Alfonso Clemente, investigador del CSIC en la Estación Experimental del Zaidín (Granada), ha explicado que en este trabajo se ha logrado obtener guisantes que presentan un contenido reducido o nulo de estos inhibidores de proteasas, "lo cual ha sido perseguido durante mucho tiempo tanto por mejoradores de plantas como por fabricantes de piensos".
"En este trabajo hemos investigado si mutaciones inducidas o naturales presentes en los inhibidores de proteasas pueden ser explotadas para mejorar la calidad de las semillas de guisante", según este investigador.
Así, ha continuado, "hemos identificado y estudiado líneas de guisante que presentan mutaciones puntuales".
Asimismo, se ha descrito una línea silvestre de guisante que tiene mutados dos genes y carece de actividad inhibidora.
Esta línea mutante silvestre (Pisum elatius) ha sido cruzada satisfactoriamente con la especie cultivada (Pisum sativum).
"Estos guisantes no difieren sensorialmente de los convencionales y tienen mejorada su digestibilidad proteica (...)", y podrían estar en el mercado en un período de tiempo no superior a cinco años.
Estos estudios podrían ser extendidos a otras proteínas vegetales, que pudieran presentar efectos nutricionales negativos, tales como los alérgenos.
La reducción o eliminación de proteínas anti-nutricionales podría mejorar la calidad de las semillas de leguminosas destinadas a nutrición animal y humana, ha apuntado Clemente.
Los resultados del estudio se publican en la revista PLoS ONE, ha informado en una nota de prensa el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que ha participado en este estudio.
Según ha recordado este centro, los guisantes y otras leguminosas tales como el garbanzo, la lenteja o la soja, contienen inhibidores de proteasas (enzimas que fragmentan las proteínas) que bloquean la digestión de las proteínas, dificultando su absorción intestinal.
Estudios nutricionales previos llevados a cabo con "pollos broiler" (alimentados a gran escala para la producción específica de carne) han mostrado que elevadas concentraciones de estos inhibidores en la dieta pueden reducir la disponibilidad de proteínas en un 10 %.
Alfonso Clemente, investigador del CSIC en la Estación Experimental del Zaidín (Granada), ha explicado que en este trabajo se ha logrado obtener guisantes que presentan un contenido reducido o nulo de estos inhibidores de proteasas, "lo cual ha sido perseguido durante mucho tiempo tanto por mejoradores de plantas como por fabricantes de piensos".
"En este trabajo hemos investigado si mutaciones inducidas o naturales presentes en los inhibidores de proteasas pueden ser explotadas para mejorar la calidad de las semillas de guisante", según este investigador.
Así, ha continuado, "hemos identificado y estudiado líneas de guisante que presentan mutaciones puntuales".
Asimismo, se ha descrito una línea silvestre de guisante que tiene mutados dos genes y carece de actividad inhibidora.
Esta línea mutante silvestre (Pisum elatius) ha sido cruzada satisfactoriamente con la especie cultivada (Pisum sativum).
"Estos guisantes no difieren sensorialmente de los convencionales y tienen mejorada su digestibilidad proteica (...)", y podrían estar en el mercado en un período de tiempo no superior a cinco años.
Estos estudios podrían ser extendidos a otras proteínas vegetales, que pudieran presentar efectos nutricionales negativos, tales como los alérgenos.
La reducción o eliminación de proteínas anti-nutricionales podría mejorar la calidad de las semillas de leguminosas destinadas a nutrición animal y humana, ha apuntado Clemente.
Fuente: Besana
domingo, 31 de mayo de 2015
Ausencia de lluvias y exceso de calor amenaza al cultivo del cereal
Las condiciones climatológicas ha motivado la preocupación del sector, que cifra en un 20% menos la producción.
Lo que se prometía una buena cosecha de cereales para esta campaña, hace unas semanas, al final se va a convertir en regular tirando a baja por las condiciones climatológicas de los últimos tiempos, lo que ha motivado la preocupación del sector, que cifra en un 20% menos la producción.
Tras un otoño extraordinario, un invierno duro, que ayudó al enraizamiento y fortalecimiento de los cultivos, llegó una primavera en principio buena, pero el exceso de calor en la primera quincena de mayo y la ausencia de lluvias han dado al traste las perspectivas de un buen año de cereales en el secano extremeño.
Lo que se prometía una buena cosecha de cereales para esta campaña, hace unas semanas, al final se va a convertir en regular tirando a baja por las condiciones climatológicas de los últimos tiempos, lo que ha motivado la preocupación del sector, que cifra en un 20% menos la producción.
Tras un otoño extraordinario, un invierno duro, que ayudó al enraizamiento y fortalecimiento de los cultivos, llegó una primavera en principio buena, pero el exceso de calor en la primera quincena de mayo y la ausencia de lluvias han dado al traste las perspectivas de un buen año de cereales en el secano extremeño.
Las calidades de los granos serán bajas en calidad y en cantidad.
Llegado ahora el momento de rematar el proceso de grabación, cuando el grano se encuentra en estado lechoso, las elevadas temperaturas, con repuntes de hasta 38 grados en algunos casos en las dos últimas semanas, ha provocado un secado prematuro d ellos cultivos, lo que dará como resultado ya sin remedio posible unos rendimientos bajos y unas calidades deficientes, con granos mal formados, sin terminar y de baja calidad.
De hecho, un avance riguroso de previsiones de cosecha, por cultivos, quedaría de la siguiente manera:
-Las avenas se aproximan a los 2.400 kilos por hectárea.
-Los trigos estarían entre los 2.200 y los 2.400 kilos por hectárea, aunque dependiendo de la variedad, unos granan antes y otros son más lentos.
-Las cebadas que gracias a que su ciclo de granación es más rápido, darán entorno a los 3.400 kilos por hectárea.
-Los triticales serán los peores parados de la campaña, con un ciclo de granación más lento, sufrieron más los problemas de asurado con unos resultados de granos mermados, sin rematar y por tanto con poca calidad harinera. Los rendimientos serán bajos y rondarán los 1.800 kilos por hectárea.
-Los guisantes apuntan a una producción de 1.000 kilos por hectárea aproximadamente debido a la mala nascencia por el exceso de agua y un retraso considerable como consecuencia del frío invernal.
-El girasol ha tenido problemas de germinación en un cultivo con poca cantidad de plantas por hectárea lo que provoca que las parcelas estén poco cubiertas. Todavía es pronto para valorar este cultivo porque tendrá que pasar todo el verano completo hasta su cosecha.
De hecho, un avance riguroso de previsiones de cosecha, por cultivos, quedaría de la siguiente manera:
-Las avenas se aproximan a los 2.400 kilos por hectárea.
-Los trigos estarían entre los 2.200 y los 2.400 kilos por hectárea, aunque dependiendo de la variedad, unos granan antes y otros son más lentos.
-Las cebadas que gracias a que su ciclo de granación es más rápido, darán entorno a los 3.400 kilos por hectárea.
-Los triticales serán los peores parados de la campaña, con un ciclo de granación más lento, sufrieron más los problemas de asurado con unos resultados de granos mermados, sin rematar y por tanto con poca calidad harinera. Los rendimientos serán bajos y rondarán los 1.800 kilos por hectárea.
-Los guisantes apuntan a una producción de 1.000 kilos por hectárea aproximadamente debido a la mala nascencia por el exceso de agua y un retraso considerable como consecuencia del frío invernal.
-El girasol ha tenido problemas de germinación en un cultivo con poca cantidad de plantas por hectárea lo que provoca que las parcelas estén poco cubiertas. Todavía es pronto para valorar este cultivo porque tendrá que pasar todo el verano completo hasta su cosecha.
Fuente: Infoagro
miércoles, 27 de mayo de 2015
La ola de calor marca el comienzo de la cosecha de cereal en Aragón pero da un respiro al olivar
Los agricultores aragoneses han comenzado esta semana a cosechar los primeros campos de cereales, cuya producción será mucho menor de la esperada a causa de las altas temperaturas registradas en la primera semana de mayo. Sin embargo, esta ola de calor no ha tenido tanta repercusión finalmente en elolivar, donde no ha afectado a la floración, según El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida ‘Sierra de Cazorla’. José Manuel Penella, secretario general de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA), ha dicho a Efe que las perspectivas sobre una "gran cosecha" que había se han venido abajo por las altas temperaturas y la ausencia de lluvias en abril. En Extremadura, APAG-ASAJA reduce en un 20% sus expectativas de cosecha de cereales, que achaca a la falta de lluvias y al exceso de calor, por lo que, a su juicio "las calidades de los granos serán bajas en calidad y en cantidad".
A juicio del dirigente de UAGA Aragón, se puede haber perdido en torno a un 40 por ciento de la cosecha de cereal, ya que el grano no ha terminado de cuajar por el calor y aunque en las últimas semanas de mayo la temperatura ha sido fresca, "el daño ya estaba hecho".
La cosecha se ha iniciado en algunas localidades como Bujaraloz, en la comarca de los Monegros, donde se han recogido los primeros campos avena y de guisantes para pienso.
Según Penella, quien ha señalado que aún no tienen estimaciones sobre las toneladas de cereal que se recogerán este año, ha destacado que la cosecha se generalizará en la comunidad aragonesa a partir de la próxima semana.
Respiro en el olivar jienennseal no afectar a la floración el calor
Por su parte, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida ‘Sierra de Cazorla’, ha confirmado en campo que las altas temperaturas sufridas durante el mes de mayo no han afectado a la floración del olivo situado en la campiña, zona de menor altitud de la comarca Sierra de Cazorla, donde ya se puede apreciar en el cuajado del fruto y que éste no ha sufrido importantes daños.
En las zonas de mayor altitud, donde está situado el olivar de montaña, “el olivo aún no ha pasado al siguiente estado fenológico y continúa en proceso de floración por lo que aún no se puede dar un pronóstico seguro en este instante de las consecuencias para esta zona, aunque tampoco se espera una importante afectación”, ha asegurado el secretario del Consejo Regulador de la Denominación de Origen ‘Sierra de Cazorla’, Emilio Tíscar.
Respecto al aforo de cosecha, Emilio Tíscar, ha apuntado que aunque hasta finales de junio no se podrán facilitar las primeras previsiones, “se espera una cosecha notable, superior a la del pasado año, con la principal restricción de la meteorología además de los propios condicionantes de la escasez de lluvias del invierno y la primavera.”.
En esta línea, ha manifestado que “debemos de tener en cuenta los problemas de un año agrícola muy seco y que las altas temperaturas previsibles para los próximos meses, pueden tener unos efectos muy negativos sobre el desarrollo del olivo y el fruto”.
APAG reduce en un 20% las expectativas de cosecha de cereales en Extremadura
A juicio del dirigente de UAGA Aragón, se puede haber perdido en torno a un 40 por ciento de la cosecha de cereal, ya que el grano no ha terminado de cuajar por el calor y aunque en las últimas semanas de mayo la temperatura ha sido fresca, "el daño ya estaba hecho".
La cosecha se ha iniciado en algunas localidades como Bujaraloz, en la comarca de los Monegros, donde se han recogido los primeros campos avena y de guisantes para pienso.
Según Penella, quien ha señalado que aún no tienen estimaciones sobre las toneladas de cereal que se recogerán este año, ha destacado que la cosecha se generalizará en la comunidad aragonesa a partir de la próxima semana.
Respiro en el olivar jienennseal no afectar a la floración el calor
Por su parte, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida ‘Sierra de Cazorla’, ha confirmado en campo que las altas temperaturas sufridas durante el mes de mayo no han afectado a la floración del olivo situado en la campiña, zona de menor altitud de la comarca Sierra de Cazorla, donde ya se puede apreciar en el cuajado del fruto y que éste no ha sufrido importantes daños.
En las zonas de mayor altitud, donde está situado el olivar de montaña, “el olivo aún no ha pasado al siguiente estado fenológico y continúa en proceso de floración por lo que aún no se puede dar un pronóstico seguro en este instante de las consecuencias para esta zona, aunque tampoco se espera una importante afectación”, ha asegurado el secretario del Consejo Regulador de la Denominación de Origen ‘Sierra de Cazorla’, Emilio Tíscar.
Respecto al aforo de cosecha, Emilio Tíscar, ha apuntado que aunque hasta finales de junio no se podrán facilitar las primeras previsiones, “se espera una cosecha notable, superior a la del pasado año, con la principal restricción de la meteorología además de los propios condicionantes de la escasez de lluvias del invierno y la primavera.”.
En esta línea, ha manifestado que “debemos de tener en cuenta los problemas de un año agrícola muy seco y que las altas temperaturas previsibles para los próximos meses, pueden tener unos efectos muy negativos sobre el desarrollo del olivo y el fruto”.
APAG reduce en un 20% las expectativas de cosecha de cereales en Extremadura
Asimismo, la organización agraria APAG Extremadura Asaja reduce en un 20 por ciento sus expectativas de cosecha de cereales, que achaca a la falta de lluvias y al exceso de calor, por lo que, a su juicio "las calidades de los granos serán bajas en calidad y en cantidad".
Así lo ha manifestado APAG en un comunicado, en el que explica que el exceso de calor en la primera quincena de mayo y la ausencia de lluvias han dado al traste con las perspectivas de un buen año de cereales en el secano extremeño.
La organización agraria ha explicado que, con repuntes de hasta 38 grados en las dos últimas semanas, las temperaturas han provocado un secado prematuro de los cultivos, con el resultado de rendimientos bajos y calidades deficientes, con granos mal formados, sin terminar y de baja calidad.
Así, estiman que las cosechas de avena se aproximan a los 2.400 kilos por hectárea y las de trigo estarían entre los 2.200 y los 2.400 kilos por hectárea, aunque dependiendo de la variedad, unos granan antes y otros son más lentos. Respecto a las cebadas estiman que darán en torno a los 3.400 kilos por hectárea, gracias a su ciclo de granación más rápido.
Los triticales serán los peores parados de la campaña (1.800 kilos por hectárea), con un ciclo de granación más lento, ya que han sufrido más los problemas de asurado con unos resultados de granos mermados, sin rematar y por tanto con poca calidad harinera.
Los guisantes apuntan a una producción de 1.000 kilos por hectárea aproximadamente debido a la mala nascencia por el exceso de agua y un retraso considerable como consecuencia del frío invernal.
Según ha indicado APAG, todavía es pronto para valorar el cultivo de girasol, que tendrá que pasar todo el verano hasta su cosecha, pues ha tenido problemas de germinación en un cultivo con poca cantidad de plantas por hectárea, lo que provoca que las parcelas estén poco cubiertas.
Así lo ha manifestado APAG en un comunicado, en el que explica que el exceso de calor en la primera quincena de mayo y la ausencia de lluvias han dado al traste con las perspectivas de un buen año de cereales en el secano extremeño.
La organización agraria ha explicado que, con repuntes de hasta 38 grados en las dos últimas semanas, las temperaturas han provocado un secado prematuro de los cultivos, con el resultado de rendimientos bajos y calidades deficientes, con granos mal formados, sin terminar y de baja calidad.
Así, estiman que las cosechas de avena se aproximan a los 2.400 kilos por hectárea y las de trigo estarían entre los 2.200 y los 2.400 kilos por hectárea, aunque dependiendo de la variedad, unos granan antes y otros son más lentos. Respecto a las cebadas estiman que darán en torno a los 3.400 kilos por hectárea, gracias a su ciclo de granación más rápido.
Los triticales serán los peores parados de la campaña (1.800 kilos por hectárea), con un ciclo de granación más lento, ya que han sufrido más los problemas de asurado con unos resultados de granos mermados, sin rematar y por tanto con poca calidad harinera.
Los guisantes apuntan a una producción de 1.000 kilos por hectárea aproximadamente debido a la mala nascencia por el exceso de agua y un retraso considerable como consecuencia del frío invernal.
Según ha indicado APAG, todavía es pronto para valorar el cultivo de girasol, que tendrá que pasar todo el verano hasta su cosecha, pues ha tenido problemas de germinación en un cultivo con poca cantidad de plantas por hectárea, lo que provoca que las parcelas estén poco cubiertas.
Fuente: Agroinformacion
lunes, 11 de mayo de 2015
Situación preocupante en los cultivos de secano aragoneses
Las escasas lluvias de abril sumadas a las altas temperaturas del mes de mayo llevan a una situación crítica a los cultivos extensivos de secano
A pesar de que el final del invierno y la primera parte de la primavera fueron beneficios para los secanos aragoneses, las pocas precipitaciones recogidas en el mes de abril junto con las altas temperaturas de estos días están ocasionando serias afecciones al desarrollo de los cultivos de invierno.
Esta disminución en los rendimientos es preocupante en la zona centro de Aragón, donde los cultivos están terminado el ciclo y muy preocupante en las zonas más frescas de las tres provincias, ya que en ellas los cultivos están en su fase crítica al ser más tardío el ciclo.
La afección incluye a todos los cultivos de invierno en secano, siendo más significativa la de los cultivos más extendidos: cebada, trigo, guisante y colza.
A pesar de que el final del invierno y la primera parte de la primavera fueron beneficios para los secanos aragoneses, las pocas precipitaciones recogidas en el mes de abril junto con las altas temperaturas de estos días están ocasionando serias afecciones al desarrollo de los cultivos de invierno.
Esta disminución en los rendimientos es preocupante en la zona centro de Aragón, donde los cultivos están terminado el ciclo y muy preocupante en las zonas más frescas de las tres provincias, ya que en ellas los cultivos están en su fase crítica al ser más tardío el ciclo.
La afección incluye a todos los cultivos de invierno en secano, siendo más significativa la de los cultivos más extendidos: cebada, trigo, guisante y colza.
Fuente: AsajaHuesca
jueves, 31 de julio de 2014
Rendimientos del campo aragonés (junio de 2014)
El Gobierno de Aragón ha publicado el informe de Coyuntura Agraria de Aragón correspondiente al mes de junio de 2014. Diario del Campo les acerca los rendimientos que ya estaba dando el campo aragonés y las previsiones de las cosechas que estaban por llegar. Se hace referencia en este informe a la sequía que afectaba a numerosas comarcas, lo que junto con el calor propiciaba que hubiera rendimientos en cereal menores de lo esperado.
La sequía contrasta, como suele ser habitual en Aragón, con los daños provocados por tormentas de pedrisco, presentes en las tres provincias. También se citan daños por escorrentías en parcelas de frutales de Zaragoza.
Al margen de este informe de Coyuntura Agraria de Aragón, desde la parte occidental de la Hoya de Huesca (zona de Lupiñén-Ortilla), el alcalde de este municipio, Joaquín Til, realiza este análisis:
“La cosecha 2014 ha sido peor de lo esperado el 30 de abril. A algunas cebadas no les benefició el agua de finales de mayo, ni a los guisantes, aunque sí a los trigos. En general las medias podríamos decir que han sido aceptables.
En cuanto a cebadas, calculando en global las variedades Meseta, Lukhas, Volley y Henley, el rendimiento ha sido en torno a 4.400 kilos; en guisantes en torno a 2.300 kilos; y en trigos en torno a 5.200 kilos.
Hay que tener en cuenta la terminación agobiada de cebadas o guisantes (pérdida de la última floración), debido a los excesivos calores de la primera quincena de mayo.
En cuanto al trigo, le favoreció la lluvia y terminó de granar aceptablemente; las aplicaciones de fungicidas han sido claves”.
El informe de Coyuntura Agraria de Aragón (junio de 2014) habla de rendimientos en cebada en el secano de la provincia de Zaragoza que van de 400 a 3.500 kilos por hectárea. En el regadío la cebada dejaba valores de 6.000 a 7.000 kilos. El trigo de regadío presentaba cifras de 5.000 a 6.000 kilos.
Los registros de la provincia de Teruel son más pormenorizados. El cereal, en términos generales, daba rendimientos de 1.300 kilos en el valle del Jiloca, reduciéndose la cifra hacia Cella (800 kilos). En la Hoya de Teruel, entre 350 y 1.300 kilos; en la Serranía de Montalbán y Maestrazgo, entre 1.600 y 1.800 kilos; y en la Serranía de Albarracín, entre 800 y 1.000 kilos.
En el Bajo Aragón turolense la avena ha dado rendimientos de entre 1.000 y 1.200 kilos, mientras que las cebadas y trigos en secano subían a 2.000-2.500 kilos y en regadío a 5.000-5.500 kilos. El maíz de primera cosecha barajaba una previsión de 13.000 kilos y el de segunda cosecha de 9.500 kilos.
El informe de Coyuntura Agraria se hace eco de la situación que se vivía en leguminosas, alfalfa y esparceta. En el mes de junio se preveía no cosechar los guisantes, vezas y yeros; tampoco la alfalfa y la esparceta de secano.
Respecto a otros cultivos, ya se hablaba en junio de posibilidad de sobreproducción en fruta. En Zaragoza entraban en producción nuevas plantaciones de paraguayo.
Y se hablaba de buena temporada para el almendro y el olivo. En el almendro, en regadío, se anuncian rendimientos en la provincia de Zaragoza de 4.500 kilos por hectárea. En el olivo se habla de buen rendimiento, excepto en zonas más tardías, en las que el cadillo coincidió con un momento de mucho calor.
Fuente: Diariodelcampo
La sequía contrasta, como suele ser habitual en Aragón, con los daños provocados por tormentas de pedrisco, presentes en las tres provincias. También se citan daños por escorrentías en parcelas de frutales de Zaragoza.
Al margen de este informe de Coyuntura Agraria de Aragón, desde la parte occidental de la Hoya de Huesca (zona de Lupiñén-Ortilla), el alcalde de este municipio, Joaquín Til, realiza este análisis:
“La cosecha 2014 ha sido peor de lo esperado el 30 de abril. A algunas cebadas no les benefició el agua de finales de mayo, ni a los guisantes, aunque sí a los trigos. En general las medias podríamos decir que han sido aceptables.
En cuanto a cebadas, calculando en global las variedades Meseta, Lukhas, Volley y Henley, el rendimiento ha sido en torno a 4.400 kilos; en guisantes en torno a 2.300 kilos; y en trigos en torno a 5.200 kilos.
Hay que tener en cuenta la terminación agobiada de cebadas o guisantes (pérdida de la última floración), debido a los excesivos calores de la primera quincena de mayo.
En cuanto al trigo, le favoreció la lluvia y terminó de granar aceptablemente; las aplicaciones de fungicidas han sido claves”.
El informe de Coyuntura Agraria de Aragón (junio de 2014) habla de rendimientos en cebada en el secano de la provincia de Zaragoza que van de 400 a 3.500 kilos por hectárea. En el regadío la cebada dejaba valores de 6.000 a 7.000 kilos. El trigo de regadío presentaba cifras de 5.000 a 6.000 kilos.
Los registros de la provincia de Teruel son más pormenorizados. El cereal, en términos generales, daba rendimientos de 1.300 kilos en el valle del Jiloca, reduciéndose la cifra hacia Cella (800 kilos). En la Hoya de Teruel, entre 350 y 1.300 kilos; en la Serranía de Montalbán y Maestrazgo, entre 1.600 y 1.800 kilos; y en la Serranía de Albarracín, entre 800 y 1.000 kilos.
En el Bajo Aragón turolense la avena ha dado rendimientos de entre 1.000 y 1.200 kilos, mientras que las cebadas y trigos en secano subían a 2.000-2.500 kilos y en regadío a 5.000-5.500 kilos. El maíz de primera cosecha barajaba una previsión de 13.000 kilos y el de segunda cosecha de 9.500 kilos.
El informe de Coyuntura Agraria se hace eco de la situación que se vivía en leguminosas, alfalfa y esparceta. En el mes de junio se preveía no cosechar los guisantes, vezas y yeros; tampoco la alfalfa y la esparceta de secano.
Respecto a otros cultivos, ya se hablaba en junio de posibilidad de sobreproducción en fruta. En Zaragoza entraban en producción nuevas plantaciones de paraguayo.
Y se hablaba de buena temporada para el almendro y el olivo. En el almendro, en regadío, se anuncian rendimientos en la provincia de Zaragoza de 4.500 kilos por hectárea. En el olivo se habla de buen rendimiento, excepto en zonas más tardías, en las que el cadillo coincidió con un momento de mucho calor.
Fuente: Diariodelcampo
viernes, 31 de mayo de 2013
Previsión de cosecha en Aragón Estudio elaborado por ASAJA y CEHUSA
La estimación de cosecha de cereal de invierno en Aragón es de 2.236.345 Tn, un 70,70% mayor que la campaña 2012. En la provincia de Huesca la previsión es de 889.826 Tn, un 62,11% mayor que la campaña anterior
Las siembras de guisante para pienso han descendido en un 8,00% en Aragón, frente a las 29.356 has de la campaña 2012, en esta campaña se han sembrado 26.811 hectáreas. La producción estimada es de 56.420 Tn. En la provincia de Huesca el descenso en superficies ha sido del 6,60%, pasando de 15.046 has a las 14.000 has de la presente campaña, con una previsión de cosecha de 30.800 Tn
En cuanto al maíz de primera cosecha, la superficie sembrada en Aragón aumenta un 27,00%, pasando de 55.370 Has a 69.497 Has. En la provincia de Huesca el incremento es de un 33,00%, aumentando la superficie sembrada hasta las 43.321 has, frente a las 32.549 has de la campaña 2012.
Las siembras de arroz aumentan en un 19,00% en Aragón, de las 6.696 has de la campaña 2012 pasamos a las 8.082 has de esta campaña. En el caso de la provincia de Huesca, el incremento es del 26,00%, de 3.836 has a 4.913 has.
En cuanto a la alfalfa se produce un descenso en Aragón de 10.000 has, de las que 3.200 has son en la provincia de Huesca.
Los precios estimados para el agricultor oscilará entre los 186 €/Tn para la cebada y los 200 €/Tn para el trigo, en ambos casos dependiendo del lugar de compra del producto.
En cuanto al guisante para pienso el precio estimado es de 275 €/ha.
Para los tres productos, cebada, trigo y guisante, se pueden producir variaciones en función de las necesidades del comprador.
En palabras de Fernando Luna, portavoz de Asaja Aragón, “nos encontramos ante una posibilidad de cosecha media-alta en cereales de invierno y proteaginosas, a la espera de cómo se desarrolla este último tramo del ciclo de cultivo. En cuanto a los cultivos de verano, el frío de este mes de mayo está afectando al desarrollo del maíz de primera cosecha y al arroz, y produce el retraso en las siembras de maíz de segunda cosecha”.
Termina diciendo Luna que “lo que está claro es que la situación de los embalses es muy distinta a la del año pasado., aunque debemos mostrar nuestro rechazo a que el sistema de Riegos del Alto Aragón se hayan vertido 1000 Hm3 al mar por falta de regulación, reserva que nos permitiría tener agua de riego para la siguiente campaña”.
Este estudio ha sido elaborado por los servicios técnicos de Asaja Huesca y Cehusa, a partir de los datos provisionales de siembras facilitados por el Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente de la DGA.
Las siembras de guisante para pienso han descendido en un 8,00% en Aragón, frente a las 29.356 has de la campaña 2012, en esta campaña se han sembrado 26.811 hectáreas. La producción estimada es de 56.420 Tn. En la provincia de Huesca el descenso en superficies ha sido del 6,60%, pasando de 15.046 has a las 14.000 has de la presente campaña, con una previsión de cosecha de 30.800 Tn
En cuanto al maíz de primera cosecha, la superficie sembrada en Aragón aumenta un 27,00%, pasando de 55.370 Has a 69.497 Has. En la provincia de Huesca el incremento es de un 33,00%, aumentando la superficie sembrada hasta las 43.321 has, frente a las 32.549 has de la campaña 2012.
Las siembras de arroz aumentan en un 19,00% en Aragón, de las 6.696 has de la campaña 2012 pasamos a las 8.082 has de esta campaña. En el caso de la provincia de Huesca, el incremento es del 26,00%, de 3.836 has a 4.913 has.
En cuanto a la alfalfa se produce un descenso en Aragón de 10.000 has, de las que 3.200 has son en la provincia de Huesca.
Los precios estimados para el agricultor oscilará entre los 186 €/Tn para la cebada y los 200 €/Tn para el trigo, en ambos casos dependiendo del lugar de compra del producto.
En cuanto al guisante para pienso el precio estimado es de 275 €/ha.
Para los tres productos, cebada, trigo y guisante, se pueden producir variaciones en función de las necesidades del comprador.
En palabras de Fernando Luna, portavoz de Asaja Aragón, “nos encontramos ante una posibilidad de cosecha media-alta en cereales de invierno y proteaginosas, a la espera de cómo se desarrolla este último tramo del ciclo de cultivo. En cuanto a los cultivos de verano, el frío de este mes de mayo está afectando al desarrollo del maíz de primera cosecha y al arroz, y produce el retraso en las siembras de maíz de segunda cosecha”.
Termina diciendo Luna que “lo que está claro es que la situación de los embalses es muy distinta a la del año pasado., aunque debemos mostrar nuestro rechazo a que el sistema de Riegos del Alto Aragón se hayan vertido 1000 Hm3 al mar por falta de regulación, reserva que nos permitiría tener agua de riego para la siguiente campaña”.
Este estudio ha sido elaborado por los servicios técnicos de Asaja Huesca y Cehusa, a partir de los datos provisionales de siembras facilitados por el Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente de la DGA.
Fuente: Asaja
miércoles, 1 de agosto de 2012
Desciende la superficie de cebada y avena y aumentan guisante, colza y haba
La campaña cerealista de 2012 ha revelado un
descenso en Navarra de las superficies de la cebada y la avena, y un
aumento del trigo blando y de los cultivos alternativos como guisante,
colza y haba, en referencia a la media de los últimos diez años.
EFE.-
Así se ha puesto de manifiesto durante la jornada organizada esta pasada
semana por la empresa pública INTIA para hacer balance de la campaña,
con un centenar de asistentes, como gerentes de cooperativas, técnicos y
representantes de juntas, entre otros, según ha informado la
organización en una nota.
En su intervención, José Javier Torrecilla, de INTIA, repasó la
climatología de la campaña 2012, con una determinante carencia de
lluvias al principio, aunque el engorde del grano se produjo sin
problemas gracias a las temperaturas frescas que se dieron a
continuación y las lluvias de primavera en la zona fresca de Navarra.
Respecto a la evolución de superficies, en comparación a la media de los
diez últimos años, indicó que sube el trigo blando y bajan la cebada y
la avena. También suben las superficies de los cultivos alternativos:
guisante, colza y haba.
En cuanto a rendimientos, mencionó los grandes contrastes entre las
producciones récord de la cuenca de Pamplona y los bajos resultados de
la Ribera, sur de Tierra Estella o la Zona Intermedia.
Los datos de rendimientos globales de Navarra en kilos por hectárea
rondan los 4.500 en el trigo blando, los 3.000 en la cebada y los 3.200
en la avena, mientras que en los cultivos alternativos destacan guisante
con 2.400 kilos por hectárea y colza con 2.800 kilos.
Se trata de la primera jornada organizada por INTIA como tal tras el
proceso de reestructuración de las empresas públicas, por lo que su
director-gerente, Jesús María Echeverría, ha avanzado que el motor que
impulsará a la empresa durante los próximos años será el de "prestar
servicios avanzados al sector agroalimentario con los objetivos de
introducir la calidad, la eficiencia, la innovación y las sostenibilidad
ambiental".
También ha intervenido el director general de Agricultura y Ganadería
del Ejecutivo foral, Ignacio Guembe, quien ha repasado los "sobresaltos"
de esta campaña cerealista, si bien ha subrayado el buen funcionamiento
del sistema de seguros y los elevados rendimientos en la zona norte
como resultado de una combinación de climatología, nuevas variedades y
cultivos precedentes.
Sin embargo, la reaparición de la roya amarilla que ha puesto en riesgo
todo el sistema y los precios, han sido un motivo de preocupación para
el departamento.
Fuente: Agroinformacion
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






