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viernes, 9 de septiembre de 2016

La FAO eleva, considerablemente, el pronóstico de la producción mundial de cereales, para 2016, a 2 566 millones de toneladas

La cosecha mundial récord de trigo se situaría en los 741 millones de toneladas.  Además se produce una fuerte recuperación de la cosecha de maíz en Estados Unidos
La FAO elevó en forma considerable su pronóstico de la producción mundial de cereales para 2016 a 2 566 millones de toneladas, un aumento de 22 millones de toneladas más que las proyecciones de julio.
La Nota informativa de la FAO sobre la oferta y la demanda de cereales,  atribuye el incremento principalmente a la previsión de una cosecha mundial de trigo récord para este año y una amplia revisión al alza de la cosecha de maíz de 2016 en los Estados Unidos de América.
Las previsiones sobre la oferta y la demanda mundiales de cereales en la campaña comercial 2016/17 se han ajustado notablemente desde julio, tras la realización de revisiones al alza significativas de los pronósticos acerca de la producción en varios países. Sobre la base de la información más reciente, la FAO prevé que la situación respecto de la oferta y la demanda mundiales de cereales en 2016/17 sea más cómoda incluso de lo previsto al inicio de la campaña.
La previsión actual de la FAO sobre la producción mundial de cereales en 2016 se sitúa en cerca de 2 566 millones de toneladas, es decir, 22 millones de toneladas (o un 0,9 %) por encima del pronóstico de julio y 40 millones de toneladas (o un 1,6 %) más que en 2015.
Estas perspectivas optimistas reflejan principalmente la mejora de las previsiones sobre la producción de cereales secundarios, que actualmente se ubican en 1 329 millones de toneladas, esto es, un 1,0 % por encima de lo pronosticado en julio y un 2,1 % más que en 2015.
La mayor parte de este aumento se debe a una significativa revisión al alza, de 18 millones de toneladas, de la cosecha de maíz en los Estados Unidos, donde se prevé que aumentarán los rendimientos gracias a unas condiciones atmosféricas favorables. También se han incrementado los pronósticos relativos a la producción de maíz en Etiopía, México y el Sudán. Estos aumentos se vieron contrarrestados en parte por recortes en la producción de maíz y cebada en la Unión Europea (UE) y de maíz en el Brasil a causa de rendimientos mucho más bajos.
Asimismo, mejoraron las perspectivas para el trigo (en un 1,2 %), con lo que el pronóstico sobre la producción mundial de este año se ubica en 741 millones de toneladas, por encima del récord alcanzado en 2015. Gran parte del incremento de este mes se debe a importantes revisiones de los pronósticos acerca de la producción de trigo en Australia, el Canadá, los Estados Unidos, la Federación de Rusia, la India, y Ucrania que compensan con creces una reducción significativa de la previsión sobre la cosecha de trigo en la UE, principalmente a causa de los daños producidos en Francia por el tiempo húmedo. De acuerdo con las previsiones actuales, la producción de arroz en 2016 se ubica en casi 496 millones de toneladas, esto es, 700 000 toneladas más que en las previsiones anteriores y un nuevo récord. El ajuste al alza es el resultado de unas previsiones sobre la siembra mayores de lo previsto anteriormente en Asia, debido a condiciones atmosféricas favorables, y en los Estados Unidos, sobre todo a causa de los precios menos interesantes de los cultivos con los que compite. Sin embargo, los pronósticos relativos a la producción de arroz en el Brasil, China y Sri Lanka se han reducido ligeramente desde julio, en todos los casos debido a las repercusiones negativas del exceso de precipitaciones.
A pesar de las importantes revisiones al alza de las cifras relativas a la producción realizadas este mes, el pronóstico de la FAO en relación con la utilización mundial de cereales en 2016/17 se ha mantenido prácticamente invariado respecto del informe anterior, manteniéndose cerca de los 2 555 millones de toneladas. De confirmarse, la utilización total de cereales superaría en un 1,6 % el nivel alcanzado en la campaña precedente, debiéndose la mayor parte del incremento al maíz, el trigo y el arroz.
Se prevé que, en total, la utilización mundial de maíz en 2016/17 alcanzará un máximo histórico de 1 029 millones de toneladas, es decir, un 2,2 % más que en 2015/16. Se prevé que el mayor aumento interesará a los Estados Unidos, donde la cosecha récord de maíz de 2016 y la bajada de los precios internos podrían favorecer un incremento del uso de maíz como pienso cercano al 9 % (12 millones de toneladas) en términos interanuales.
La previsión sobre la utilización mundial de trigo en 2016/17 se ha revisado ligeramente al alza respecto del informe anterior, hasta alcanzar los 728,7 millones de toneladas. Se estima que los abundantes suministros de trigo de baja calidad estimularán el uso mundial de trigo como pienso, que alcanzará los 145 millones de toneladas, es decir, un 5,8 % más que en 2015/16. Según las previsiones, la cantidad total de trigo utilizado para el consumo humano directo se sitúa en 499 millones de toneladas, esto es, alrededor de un 1,0 % más que en 2015/2016. De confirmarse, el consumo promedio se mantendría estable en unos 67 kg per capita. Por el contrario, las previsiones sobre la utilización de arroz en 2016/17 se redujeron en unas 600 000 toneladas respecto de la previsión de julio, situándose en 502,6 millones de toneladas. A pesar de esta revisión, se prevé que el uso mundial de arroz superará en un 1,4 % el récord de 2015/16, dando como resultado un ligero aumento del uso per capita como alimento a nivel mundial, que ascendería a 54,4 kg.
El pronóstico de la FAO relativo a las existencias mundiales de cereales al final de las campañas de 2017 se ha incrementado en 28 millones de toneladas (o un 4,5 %) desde julio, ubicándose en casi 664 millones de toneladas, es decir, un 0,7 % por encima de su nivel de apertura. Como consecuencia de ello, según las previsiones actuales la relación entre las existencias y la utilización de cereales a nivel mundial, uno de los principales indicadores de la seguridad alimentaria mundial, se situará en un 25,3 % en 2016/17, es decir, un punto porcentual más de lo previsto en julio y muy por encima del mínimo histórico del 20,5 % registrado en 2007/08. Según las previsiones, las reservas mundiales de trigo se incrementarán en un 3,5 % (7,9 millones de toneladas) hasta alcanzar los 233 millones de toneladas, esto es, un 7,5 % (16 millones de toneladas) por encima de lo previsto en el último informe.
El mayor ajuste al alza de este mes se produce en China, seguida por la India, Marruecos y los Estados Unidos, lo cual compensa con creces un recorte en la UE. En comparación con su nivel de apertura, actualmente se prevé que las reservas de trigo aumentarán de modo significativo en China (casi 11 millones de toneladas más), así como en los Estados Unidos (3,2 millones de toneladas más) y la Federación de Rusia (2,2 millones de toneladas más). La previsión sobre las existencias de cereales secundarios también se ha incrementado significativamente, alrededor de 11 millones de toneladas (un 4,4, %), hasta alcanzar unos 265 millones de toneladas, valor ligeramente superior a su nivel de apertura. Las revisiones al alza de las existencias de maíz supusieron la mayor parte del ajuste; en particular en los Estados Unidos, donde se calcula que los remanentes de maíz ascenderán a cerca de 61 millones de toneladas, es decir, unos 10 millones de toneladas más de lo previsto en julio y unos 18 millones de toneladas (un 41 %) por encima del nivel alcanzado en la campaña precedente. De acuerdo con las previsiones actuales, las reservas mundiales de arroz al cierre de la campaña 2016/17 ascenderán a 165,8 millones de toneladas, esto es, 3,8 millones de toneladas por debajo de sus niveles de apertura, pero 1,0 millones de toneladas por encima de lo pronosticado en julio. Los Estados Unidos, la India y Viet Nam, todos ellos grandes exportadores de arroz, fueron los responsables de la revisión al alza de este mes, que refleja una producción mayor de lo previsto anteriormente junto a una disminución de las perspectivas de exportación.
El pronóstico de la FAO acerca del comercio mundial de cereales en 2016/17 se ha incrementado este mes en cerca de 9 millones de toneladas (un 2,4 %), con lo que se sitúa en cerca de 383 millones de toneladas. Debido a un ajuste al alza todavía más significativo (11 millones de toneladas) de la previsión sobre el comercio mundial en 2015/16 desde julio, la previsión revisada sobre el comercio de cereales en 2016/17 es casi 10 millones de toneladas (o un 2,5 %) inferior al nivel correspondiente a 2015/16.
Según las previsiones actuales, el comercio mundial de trigo (julio/junio) ascenderá a 163,5 millones de toneladas, es decir, 5 millones de toneladas más de lo previsto en julio, pero aún así 1,4 millones de toneladas menos que en 2015/16. El pronóstico sobre el comercio de trigo se ha incrementado tras los ajustes al alza en relación con las importaciones de la UE, así como de varios países de Asia (Bangladesh, China y las Filipinas) y África (Argelia, Egipto, Sudáfrica y el Sudán).
En cuanto a las exportaciones, se prevé que la Federación de Rusia resulte el mayor exportador de trigo del mundo (29,5 millones de toneladas) por primera vez. Por el contrario, se prevé que, a causa de la reducción de la cosecha este año, los envíos de la UE (anteriormente el principal exportador del mundo) disminuirán en un 24 % hasta situarse en 25,5 millones de toneladas, su nivel mínimo en cuatro años. Según las previsiones, el comercio internacional de cereales secundarios en 2016/17 (julio/junio) se ubicará en 175,5 millones de toneladas, esto es, 4 millones de toneladas más respecto del informe anterior, aunque aún así un 4,7 % (8,6 millones de toneladas) por debajo de la previsión correspondiente a 2015/16.
Las previsiones actuales indican que, entre los principales cereales secundarios, el comercio mundial de maíz ascenderá a 135 millones de toneladas, es decir, 3 millones de toneladas más de lo pronosticado anteriormente, siendo América del Sur la responsable de la mayor parte de este ajuste al alza. La previsión sobre el comercio mundial de cebada también se ha incrementado, en 1,5 millones de toneladas, con lo cual alcanzaría los 27 millones de toneladas, debiéndose a Arabia Saudita y China la mayor parte de este aumento. Como en el caso del trigo, se prevé que los precios más bajos y los abundantes suministros promoverán un mayor comercio de cereales secundarios, pese a lo cual se calcula que el volumen global de comercio se mantendrá por debajo del nivel alcanzado en la campaña anterior, lo que incentivará la competencia entre los principales exportadores. En su nivel ligeramente revisado de 43,7 millones de toneladas, las previsiones sobre el comercio internacional de arroz en 2017 siguen señalando una demanda mundial pasiva por tercer año consecutivo, a causa del aumento de las disponibilidades a nivel local en importantes mercados asiáticos.

Fuente: Agronewscastillayleon

miércoles, 8 de junio de 2016

Los mercados de productos básicos apuntan a precios más estables de los alimentos este año, según la FAO

Los mercados mundiales de productos básicos alimentarios se mantendrán estables este año, tras los decensos de años anteriores, ya que las buenas perspectivas de producción y las abundantes existencias hacen prever pocos cambios en los precios y la oferta, según la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)
El descenso de los precios de los alimentos con respecto al año pasado significa que la factura de las importaciones mundiales de alimentos se reducirá a 986 000 millones de dólares EEUU –situándose por debajo del billón de dólares por primera vez desde 2009– aún cuando aumenta el volumen comercializado, según la publicación bianual de la FAO Perspectivas Alimentarias.
La producción de trigo en 2016 superará a la utilización por cuarto año consecutivo, situando las existencias del cereal más importante del mundo en el nivel más alto de los últimos quince años, con los incrementos más importantes en China y los Estados Unidos.
La utilización total de trigo disminuirá ligeramente a medida que un mayor número de agricultores a nivel mundial se pase al maíz para alimentar a su ganado. Se trata de una alternativa cada vez más popular en China, donde se espera que la decisión del gobierno de reducir las reservas de maíz impulse el consumo de este cereal secundario.
Esta medida debería afectar de forma significativa a los mercados internacionales, provocando una fuerte caída de la demanda de cebada y sorgo. El descenso de la actividad comercial internacional puede intensificar la competencia entre los principales exportadores, según la FAO.
La decisión de China de dar salida a las existencias gubernamentales puede también afectar a los precios del arroz, que comenzaron a estabilizarse a finales de 2015, tras un prolongado descenso, y que sufrieron incluso un repunte en mayo.
El índice de precios de los alimentos de la FAO se situó en mayo de 2016 en un promedio de 155,8 puntos, es decir, 3,2 puntos (un 2,1 %) más que en abril, aunque todavía un 7 % menos que en el mismo período del año pasado.
El incremento de mayo representa el cuarto mes consecutivo de aumento en el valor del índice. En mayo subieron los valores de todos los subíndices con excepción del de los aceites de origen vegetal, que disminuyó por primera vez en cuatro meses. Repuntaron los precios del azúcar, mientras que los de la carne, los cereales y los productos lácteos registraron un ligero aumento
El índice de precios de los cereales de la FAO registró un promedio de 152,3 puntos en mayo, esto es, 2,5 puntos (un 1,6 %) más que en abril, pero 5,3 puntos menos que en mayo de 2015.
Entre los cereales principales, los precios del maíz experimentaron un acusado incremento por segundo mes consecutivo, más que nada por los limitados suministros para la exportación hasta la recolección de nuevas cosechas en el Hemisferio Norte más adelante este año.
También se fortalecieron las cotizaciones del arroz, en particular de las variedades de arroz indica, debido a la creciente preocupación sobre las disponibilidades de algunas importantes fuentes comerciales y la consolidación de la demanda de importación.
El incremento de los precios internacionales del trigo fue más modesto, ralentizado por buenas perspectivas sobre la producción y abundantes suministros a nivel mundial.

Más producción avícola

Por otra parte, se espera que la producción de carne se mantenga estable si bien se prevé que la producción avícola –destinada principalmente a la exportación- aumente. El índice de precios de la carne de la FAO se situó en mayo en un promedio de 151,8 puntos, es decir, unos 3,0 puntos (un 2,0 %) más que en abril.
Subieron los precios de todas las categorías de carne, en particular los de la carne de cerdo y ovino, mientras que se registraron aumentos más modestos de los precios de carne de bovino y aves de corral.
Las cotizaciones de la carne de cerdo procedente de la Unión Europea mostraron un fuerte incremento, debido a la subida de los precios internos y la constante y considerable demanda de importaciones en Asia.
En Oceanía, los limitados suministros de carne de bovino y ovino causaron un aumento de las cotizaciones para la exportación. Mientras tanto, los precios de la carne de aves de corral registraron un crecimiento moderado por tercer mes consecutivo.
Por su parte, el índice de precios de los productos lácteos –que está un 24% por debajo de su nivel de hace un año-, también registró un ligero incremento de un 0,4% debido al aumento de los precios en la UE y la sostenida demanda internacional de leche entera en polvo y mantequilla.
Este índice registró un promedio cercano a los 128,0 puntos en mayo. En la segunda mitad de mayo, gracias a la mejora de los precios internos en la UE y una sostenida demanda internacional de importaciones, aumentaron las cotizaciones de la leche entera en polvo y la manteca; también subieron las de los quesos de Oceanía. Por el contrario, las cotizaciones internacionales de la leche descremada en polvo se mantuvieron cercanas a los precios de intervención de la UE.
Los precios de los aceites vegetales están sujetos a presiones alcistas ya que la producción de soja en América del Sur y de aceite de palma en en el Sudeste asiático se redujeron de forma pronunciada a causa del fenómeno de El Niño y las perspectivas de producción han empeorado. Se espera que la producción mundial de aceite de palma se contraiga por primera vez en 18 años, siempre según la FAO.
El índice de la FAO para estas materias primas se situó en mayo en un promedio de 163,3 puntos, es decir, 3,1 puntos (un 1,8 %) menos que en abril. La disminución se debió principalmente al aceite de palma, cuyo precio bajó después de tres meses de aumentos pronunciados.
La demanda de importaciones de aceite de palma fue más débil de lo previsto, en particular en China, la India y la Unión Europea (UE), lo que, en combinación con las crecientes disponibilidades exportables de Malasia, ha afectado a las cotizaciones internacionales del aceite de palma, a pesar de las perspectivas negativas sobre su producción a nivel mundial.

Fuerte alza en azúcar

El índice de precios del azúcar de la FAO lideró el incremento, creciendo en un 11,7% con respecto al mes anterior. El empeoramiento de las perspectivas de producción en la India, el segundo productor del mundo, contrarrestó la excelente cosecha y la abundante disponibilidad de azúcar para la exportación en Brasil, el principal productor.
Este índice alcanzó un promedio de 240,4 puntos en mayo, esto es, 25,1 puntos más que en abril. El fuerte repunte de los precios del azúcar en mayo fue consecuencia principalmente del deterioro de las perspectivas sobre la producción en la India, segundo mayor productor de azúcar del mundo, así como del descenso de la producción en China, que suscitó unas expectativas de suministros nacionales más limitados y, por tanto, mayores importaciones en el país.
La información más reciente muestra que, gracias a una cosecha excelente (la segunda más abundante jamás registrada), las grandes disponibilidades exportables en el Brasil, el mayor productor y exportador mundial de azúcar, evitaron que los precios aumentaran todavía más.
El índice de precios de los alimentos de la FAO es un índice ponderado en base a los intercambios comerciales, que hace el seguimiento de los precios internacionales de los cinco grupos principales de alimentos básicos: cereales, aceites vegetales, productos lácteos, carne y azúcar. Los precios de estos productos aumentaron, a excepción de los aceites vegetales, que cayeron tras una fuerte subida en abril.

Más producción mundial de trigo y maíz

La FAO elevó su previsión para la producción mundial de cereales de 2016 a 2 543 millones de toneladas, apenas un 0,7 por ciento por debajo del máximo histórico de 2014. Esta cifra es superior a la pronosticada en el mes anterior en 17 millones de toneladas, reflejando las revisiones al alza de las cosechas de trigo y maíz en los principales países productores.
Por otro lado, se prevé que la utilización mundial de cereales para la campaña comercial ascienda a 2 546 millones de toneladas, ligeramente por debajo de lo estimado en mayo.
Al mismo tiempo, el pronóstico para las existencias mundiales de cereales se incrementó hasta los 642 Mt: menos de dos millones de toneladas por debajo de su máximo histórico, debido a una revisión de las existencias de trigo de China.
Está previsto que el comercio mundial de cereales se reduzca en un 1,9 por ciento en relación al año anterior, hasta situarse en 369 millones de toneladas. “Es probable que este descenso intensifique la competencia por la cuota de mercado entre los principales exportadores, una situación que podría mantener los precios internacionales bajo control”, asegura la FAO.
 
Fuente: Fertisierra

domingo, 5 de junio de 2016

La FAO eleva la producción mundial de trigo hasta los 724 millones de toneladas

Se prevé que la producción mundial de cereales en 2016 será ligeramente inferior a la demanda prevista para 2016/17, por lo que las existencias mundiales al final de la campaña de 2017 quedarán algo por debajo del nivel casi sin precedentes de 2016. En los últimos meses han mejorado las perspectivas relativas a la oferta, debido a unas reservas a principios de la campaña de comercialización de 2016/17 más abundantes de lo previsto anteriormente y unas expectativas más optimistas respecto de la producción en 2016.
Las previsiones de la FAO sitúan la producción mundial de cereales en 2016 en unos 2 543 millones de toneladas, es decir, un 0,6 % más que en 2015 y tan solo un 0,7 % por debajo del nivel récord alcanzado en 2014. A ese nivel, la producción superaría en 17,3 millones de toneladas la previsión hecha en mayo, como resultado de revisiones al alza respecto de la producción de trigo en la Argentina, la Federación de Rusia y la Unión Europea (UE), así como respecto del maíz en la Argentina, el Canadá, los Estados Unidos y la UE. En comparación con 2015, es probable que disminuya la producción mundial de trigo, mientras que se prevé un incremento de la producción de arroz y de cereales secundarios.
Según las previsiones actuales, la utilización mundial de cereales en 2016/17 ascenderá a cerca de 2 546 millones de toneladas, esto es, un 0,9 % por encima de la previsión sobre 2015/16. El pronóstico es 3,5 millones de toneladas inferior al notificado en mayo, debido a que se ha revisado a la baja la utilización mundial de trigo como pienso. Actualmente, se prevé que la utilización total de trigo incluso disminuirá en un 0,1 % en 2016/17.
El pronóstico relativo a las existencias mundiales de cereales al final de las campañas en 2017 se ha incrementado casi 27 millones de toneladas desde mayo y ronda hoy en día los 642 millones de toneladas. Las razones principales del ajuste de este mes son unas previsiones mayores sobre la producción y menores sobre la utilización, así como la revisión de las estimaciones previas de las reservas de trigo en China. Al nuevo nivel indicado por las previsiones, las reservas mundiales quedarían apenas 1,8 millones de toneladas por debajo de su nivel de apertura, que supuso un récord absoluto.
Se prevé que el comercio mundial de cereales en 2016/17 ascenderá a 369 millones de toneladas, lo que representa un descenso de un 1,9 % en comparación con 2015/16, debido principalmente a una menor demanda de importaciones de cebada y sorgo. Es probable que esta contracción global del comercio mundial de cereales intensifique la competencia por la cuota de mercado entre los principales exportadores, perspectiva que podría contener los precios internacionales.
 

Fuente: Agroewscastillayleon

sábado, 7 de mayo de 2016

La FAO eleva la producción mundial de trigo en la campaña 2016 hasta los 717 millones de toneladas

El pronóstico actual de la FAO en relación con la producción mundial de cereales en 2016 se sitúa en casi 2.526 millones de toneladas, prácticamente sin cambios desde 2015 y ligeramente por encima del volumen previsto en abril.
La revisión mensual se debió casi exclusivamente a la mejora de las perspectivas sobre la producción de trigo, actualmente prevista en torno a los 717 millones de toneladas en 2016, es decir, 4 millones de toneladas más que la pronosticada el mes pasado, pero todavía un 2,2 % (16 millones de toneladas) por debajo del récord alcanzado en 2015. La revisión al alza de la producción mundial de trigo desde el mes pasado refleja principalmente una mejora de las perspectivas en Europa, donde las condiciones atmosféricas favorables del invierno reforzaron las expectativas de rendimiento en la Federación de Rusia, la Unión Europea (UE) y Ucrania. Los incrementos en estos países compensaron con creces una reducción prevista en la India, donde la cosecha de trigo se ha visto afectada por la sequía al inicio de la campaña y por fuertes lluvias durante la cosecha en curso.
Situada en aproximadamente 1 314 millones de toneladas, la previsión sobre la producción mundial de cereales secundarios en 2016 permanece casi sin cambios desde el mes pasado, lo cual supone un descenso del 1 % (o sea, 11,2 millones de toneladas) desde 2015.
En comparación con el mes pasado, los pronósticos relativos a la producción de maíz empeoraron en los países del África austral que sufren la grave sequía provocada por El Niño, lo cual contrarresta ampliamente la ligera mejora de la previsión sobre la producción de maíz en el Brasil, donde las plantaciones para la segunda cosecha de la campaña fueron mayores de lo previsto.
La previsión relativa a la producción mundial de arroz en 2016 se mantiene en 495 millones de toneladas, dato que apunta a una modesta recuperación del 1 % desde 2015. De hecho, aunque se prevé que El Niño finalice en los próximos meses, coincidiendo con el grueso de las plantaciones de arroz en el hemisferio norte, la anomalía meteorológica ya ha causado daños en el Sur y a lo largo del ecuador, donde la campaña está más avanzada.
La previsión relativa a la utilización mundial de cereales en 2016/17 se sitúa en 2 549 millones de toneladas, es decir, un ligero incremento en comparación con el mes anterior y solo un 1,1 % (27 millones de toneladas) por encima de la estimación correspondiente a 2015/16, lo que representa el segundo año consecutivo de crecimiento inferior a la tendencia. La principal razón de esta ralentización es una disminución del ritmo de crecimiento de la utilización de cereales como piensos. La previsión correspondiente a la utilización total de trigo se sitúa actualmente en 724 millones de toneladas, prácticamente sin cambios respecto al nivel registrado en 2015/16, con un aumento del 1,0 % de la utilización como alimento y una contracción del 1,8 % de la utilización como pienso. Se prevé que la utilización mundial de cereales secundarios ascienda a cerca de 1 322 millones de toneladas, es decir, alrededor de un 1,5 % más que en 2015/16. Entre los principales cereales secundarios, se prevé que la utilización de maíz aumente un 2,4 % (hasta los 1 026 millones de toneladas), respaldada por un crecimiento del 3,0 % en los piensos. Por otro lado, se prevé que el uso total de cebada caiga un 2,7 % (hasta los 140 millones de toneladas), como consecuencia principalmente de una contracción del 3,4 % en la utilización de este cereal como pienso. La utilización mundial de arroz se encamina hacia un incremento del 1,5 % en 2016/17, hasta alcanzar los 503 millones de toneladas, con un aumento de la utilización como alimento del 1,3 %, cantidad suficiente para mantener estable el consumo anual per cápita mundial.
Sobre la base de las previsiones actuales para la producción en 2016 y la utilización en 2016/17, se prevé que las existencias mundiales de cereales desciendan hasta aproximadamente los 615 millones de toneladas al cierre de las campañas agrícolas que finalizan en 2017, es decir, una reducción del 3,3 % (21 millones de toneladas) en comparación con el nivel previsto en 2016. La previsión de este mes es 4 millones de toneladas superior al primer pronóstico de la FAO para 2016/17, publicado el mes pasado, lo cual refleja perspectivas de una producción mundial de cereales más abundante. A pesar del descenso interanual previsto de las reservas mundiales, la relación entre las existencias y la utilización de cereales a nivel mundial solo disminuiría ligeramente, del 24,9 % en la campaña actual al 23,4 % en 2016/17. Entre los principales cereales, se prevé que los remanentes de arroz se reduzcan en 5 millones de toneladas para 2017, mientras que se espera un descenso más pronunciado, de 8 millones de toneladas, tanto para el trigo como para los cereales secundarios. Los países donde se prevé que las existencias de cereales desciendan al menos 1 millón de toneladas son los siguientes: el Brasil (-4,7 millones de toneladas), Tailandia (‑2,8 millones de toneladas), la India (-2,4 millones de toneladas), China (-2,3 millones de toneladas), Marruecos (-1,9 millones de toneladas), la República Islámica del Irán (-1,8 millones de toneladas), la Argentina (-1,5 millones de toneladas) y Sudáfrica (-1 millón de toneladas).
La previsión para el comercio mundial de cereales en 2016/17 se ha incrementado en 2 millones de toneladas desde el mes pasado, hasta alcanzar los 367 millones de toneladas, a causa de las revisiones al alza de los volúmenes de trigo y maíz. En este nuevo nivel, el comercio mundial de cereales en 2016/17 sería casi 7 millones de toneladas (o un 1,8 %) inferior a la estimación correspondiente a 2015/16. La contracción en comparación con el año anterior refleja un descenso acusado del comercio mundial de cereales secundarios, previsto actualmente en 169 millones de toneladas, o sea, 7 millones de toneladas (o un 4 %) menos que en 2015/16, como consecuencia de una drástica reducción de las compras de cebada y sorgo por parte de China. Asimismo, se espera que el comercio mundial de maíz, situado en 130 millones de toneladas, descienda en comparación con la estimación de 2015/16, pero solo ligeramente, ya que la fuerte caída prevista de las importaciones de maíz por parte de la UE debería de compensarse con creces mediante el aumento de las importaciones por parte de los países de África austral afectados por la sequía. La previsión relativa al comercio mundial de trigo en 2016/17 (julio/junio) se sitúa actualmente en 154 millones de toneladas, es decir, un ligero aumento (del 0,7 %) en comparación con 2015/16, gran parte del cual refleja el incremento de las compras por parte de Marruecos tras el déficit de producción de este año. En otros lugares, se prevé que la mayoría de los países importe cantidades similares a las de 2015/16, y algunos de ellos incluso menos, sobre todo la República Islámica del Irán. El pronóstico inicial sobre el comercio mundial de arroz en el año civil 2017 se sitúa en torno a los 44,0 millones de toneladas, es decir, un ligero descenso en comparación con la previsión del mes pasado y un 2 % menos que la estimación actual para 2016. La contracción obedece a una expectativa de cosechas más abundantes en 2016 en Asia, lo cual probablemente frene las importaciones en la región, unidas a una reducción de las disponibilidades exportables en los principales orígenes.
 

lunes, 11 de abril de 2016

La FAO revisa a la baja la producción mundial de trigo, en 2016, para situarla en los 712,7 millones de toneladas

Los pronósticos iniciales sugieren un equilibrio en general cómodo entre la oferta y la demanda mundiales de cereales en la nueva campaña de comercialización (2016/17). El primer pronóstico de la FAO acerca de la producción mundial de cereales en 2016 se sitúa alrededor de los 2 521 millones de toneladas. Esta cantidad, aunque un 0,2 % (4 millones de toneladas) inferior al nivel del año pasado, representaría aún el tercero rendimiento más elevado jamás registrado. La mayor parte de la disminución se deriva de las expectativas de un descenso de la producción mundial de trigo, que se ha revisado a la baja en casi 10 millones de toneladas desde el último mes, hasta 712,7 millones de toneladas. A este nivel, supondría un 2,8 %, o 20 millones de toneladas, menos que en 2015. La reducción interanual es principalmente resultado de los descensos previstos en la Federación de Rusia y Ucrania, donde disminuyeron las plantaciones a causa de condiciones atmosféricas secas. También se prevé una caída de la producción en Marruecos, azotado por la sequía, y en la Unión Europea (UE), donde los rendimientos se reducirán de sus niveles máximos del año pasado a niveles cercanos a la media. Se prevé que en China aumentará ligeramente la cosecha en 2016, gracias a mayores rendimientos, lo que compensará en parte los descensos mencionados, mientras que en la India la producción podría superar el nivel del año pasado, que se redujo por las sequías, pese a las recientes revisiones negativas de las previsiones iniciales.
El primer pronóstico de la FAO sobre la producción mundial de cereales secundarios en 2016 se sitúa en unos 1 313 millones de toneladas, un 0,8 % (11 millones de toneladas) más que en 2015, lo que refleja principalmente el aumento previsto de la producción mundial de maíz, que compensa con creces las disminuciones previstas en relación con la cebada y el sorgo. Se prevé que la producción de maíz, que supone casi tres cuartas partes de la producción de cereales secundarios, aumentará un 1,1 % (11,5 millones de toneladas) hasta casi alcanzar los 1 014 millones de toneladas en 2016. Gran parte del aumento refleja las expectativas de incrementos en la UE, principalmente basadas en la recuperación prevista de los rendimientos, y en los Estados Unidos, donde se prevé que se expandan las plantaciones como resultado de la previsión de mayores beneficios en comparación con otros cultivos. En cambio, se prevé que la producción en la subregión del África austral y en el Brasil se reduzca, dadas las perspectivas de prolongación de la sequía relacionada con El Niño.
Actualmente está previsto que la producción mundial de arroz aumente un 1,0 % (4,9 millones de toneladas) en 2016, hasta alcanzar los 495 millones de toneladas. El pronóstico da por supuesto el regreso de condiciones meteorológicas normales a tiempo para la siembra de los principales cultivos en el hemisferio norte en Asia, tras dos campañas consecutivas de lluvias irregulares que afectaron a las actividades de siembra. Este nivel previsto de producción mundial implicaría la tercera campaña consecutiva de crecimiento inferior a la tendencia, lo que refleja la continua influencia negativa de la anomalía meteorológica de El Niño en el hemisferio sur, donde la campaña está más avanzada, pero también unos precios mundiales del arroz poco atractivos.
Si bien se trata de datos muy preliminares, se prevé que la utilización mundial de cereales en 2016/17 aumente ligeramente por segunda campaña consecutiva. La utilización total en 2016/17, de unos 2 547 millones de toneladas, sería un 1 % (26 millones de toneladas) superior al nivel de la campaña actual e inferior a su tendencia decenal por segunda campaña consecutiva. El escaso crecimiento refleja sobre todo las perspectivas de una débil demanda de piensos. Se estima que el consumo total de cereales por parte del sector ganadero crecerá únicamente un 0,8 %, incluso más lentamente que en 2015/16, puesto que las difíciles e inestables condiciones económicas han provocado una desaceleración del crecimiento de la demanda de piensos en los últimos años. Se prevé que la utilización mundial de trigo en 2016/17 se mantenga prácticamente invariada, alrededor de los 723 millones de toneladas, puesto que se presume que el ligero aumento del consumo total como alimento compense la disminución de su uso como pienso y para otros fines. Según los pronósticos, la utilización total de cereales secundarios ascenderá a 1 321 millones de toneladas, esto es, un 1,5 % (20 millones de toneladas) más que en 2015/16, gracias a un ligero incremento en la utilización como pienso, hasta los 750 millones de toneladas. Es probable que las disponibilidades más abundantes y baratas aumenten el atractivo del maíz en las raciones de pienso, a expensas del trigo y de otros cereales secundarios. La utilización total de maíz en piensos se estima ligeramente por encima de los 583 millones de toneladas en 2016/17, esto es, un 2,5 % (14,2 millones de toneladas) más que en 2015/16, con un repunte previsto de 9 millones de toneladas únicamente en China. Se prevé que el consumo mundial de arroz aumente un 1,4 % hasta alcanzar los 503 millones de toneladas en 2016/17, de los que se pronostica que se consumirán como alimento 405 millones de toneladas, cantidad suficiente para mantener estable, en 54,6 kilogramos por persona, el consumo mundial per cápita anual.
El primer pronóstico de la FAO sobre las existencias mundiales de cereales al cierre de las campañas que terminarán en 2017, de casi 611 millones de toneladas, indica una disminución del 3,9 % (25 millones de toneladas) con respecto al año previo. Incluso a este nivel inferior de existencias, el coeficiente reservas-utilización de cereales a nivel mundial rondaría el 23 %, lo que supone un descenso respecto a 2015/16 (casi el 25 %) pero un valor superior al mínimo histórico del 20,5 % registrado en 2007/08. Entre los principales cereales, se prevé que la disminución de las existencias de arroz, producto destinado principalmente al consumo humano, sea más limitada, con remanentes previstos de 164 millones de toneladas. La reducción anual de 4,9 millones de toneladas se atribuiría sobre todo a los principales países exportadores de arroz, inmersos en esfuerzos sostenidos para reducir el tamaño de las reservas públicas, además de unas perspectivas de crecimiento débil de la producción. Las reservas de trigo podrían reducirse en unos 11 millones de toneladas, hasta cerca de 194 millones de toneladas, con la mayor parte de la reducción concentrada en la Federación de Rusia y Ucrania. Se prevé que las reservas de maíz disminuyan hasta aproximadamente 205 millones de toneladas, esto es, 11 millones de toneladas menos que esta campaña, con una reducción probable de las reservas de maíz únicamente en China de más de 6 millones de toneladas, hasta 98 millones de toneladas (con todo la tercera cifra más alta jamás registrada). Esta previsión de reducción de las reservas en China se basa en el supuesto de que la reciente decisión del Gobierno de poner fin a partir de 2016/17 al sostenimiento de los precios nacionales y al programa de acumulación de existencias de maíz ayudará a reducir los precios internos del maíz y estimulará su utilización como pienso. En los Estados Unidos, no obstante, las reservas de maíz podrían aumentar por cuarto año consecutivo y alcanzar los 48 millones de toneladas.
A pesar de las muy abundantes disponibilidades para la exportación, se prevé que el comercio internacional de cereales se reduzca en 2016/17 por segundo año consecutivo, con un descenso del 1,4 % (5 millones de toneladas), hasta situarse en 365 millones de toneladas. El descenso previsto en el comercio mundial sería sobre todo resultado de una contracción de la demanda mundial, puesto que muchos países importadores (pero no todos) han acumulado amplias existencias o se espera que obtengan grandes cosechas este año. Es probable que la disminución en el comercio de cereales se deba fundamentalmente a la reducción de las compras de cereales secundarios, especialmente de cebada y sorgo (sobre todo por China), y en menor medida también de maíz (principalmente por la UE), pese a los fuertes aumentos previstos de las importaciones de países del África austral. Se prevé que el comercio total de cereales secundarios en 2016/17 se acerque a los 168 millones de toneladas, esto es, un 3,1 % (5,3 millones de toneladas) menos que esta campaña. Se estima que el comercio de maíz se reducirá ligeramente (un 0,4 %) hasta alcanzar los 129 millones de toneladas, mientras que está previsto que el comercio mundial de cebada y sorgo se sitúe en 25 millones de toneladas y 9 millones de toneladas, con descensos del 7,4 % (2 millones de toneladas) y del 25,4 % (3 millones de toneladas) respectivamente. Se prevé que el comercio mundial de trigo en 2016/17 (julio/junio) ascienda a 153 millones de toneladas, un 0,7 % (1 millón de toneladas) más que en 2015/16, ya que se espera que el aumento de las importaciones por parte de Marruecos, azotado por la sequía, compense con creces las posibles disminuciones en las entregas a varios países asiáticos. Los pronósticos del comercio mundial de arroz en el año civil 2016 se han reducido desde el mes pasado hasta 44,9 millones de toneladas, o sea, cerca del nivel de 2015. El ajuste refleja fundamentalmente unas importaciones inferiores a lo previsto por parte de países africanos, en los que una combinación de buenas cosechas y divisas locales débiles ha contenido la demanda. De manera provisional, se prevé otra caída del 1,8 %, hasta 44 millones de toneladas, en el comercio mundial de arroz en el año civil 2017, puesto que las mejores disponibilidades locales previstas podrían originar una reducción de las importaciones por algunos países asiáticos del Lejano Oriente.
 

viernes, 5 de febrero de 2016

El Niño marca las previsiones de la campaña mundial de cereales en 2016 para la FAO

La última previsión de la FAO sobre la producción mundial de cereales en 2015 se sitúa cerca de los 2 531 millones de toneladas, esto es, 3,9 millones de toneladas más de lo comunicado en diciembre pero todavía 30,1 millones de toneladas (un 1,2 %) por debajo del récord registrado en 2014. La mejora de este mes refleja principalmente las revisiones positivas correspondientes a la producción de trigo (principalmente en el Canadá y Rusia) y cereales secundarios (en el Canadá, China y el Paraguay), lo que compensó con creces las disminuciones en los Estados Unidos, la Federación de Rusia, el Sudán, Ucrania y la Unión Europea (UE). La previsión para la producción mundial de arroz de 2015 también aumentó, pero solo ligeramente, pues la mejora de las perspectivas en China, los Estados Unidos y Viet Nam compensó un empeoramiento en el Japón y Nepal.
Las previsiones iniciales para las cosechas de cereales de 2016 son dispares, lo que obedece en parte a las condiciones meteorológicas imperantes asociadas al fenómeno de El Niño. En el hemisferio norte, se ha completado la siembra de trigo de invierno de 2016, que representa la mayor parte del trigo cultivado a nivel mundial. En los Estados Unidos, los primeros indicios apuntan a que las siembras de invierno caerán a su nivel más bajo desde 2010. En Europa, el tiempo seco obligó a Ucrania a reducir considerablemente la superficie de cultivo de trigo, pero las condiciones son en general favorables en la Federación de Rusia, pese a un cierto exceso de humedad en las zonas meridional y central del país. Se prevé una ligera disminución de las plantaciones de trigo en la UE, pero las beneficiosas precipitaciones globales favorecieron el arraigo de los cultivos y las primeras previsiones señalan una importante producción por tercera vez consecutiva este año. En Asia, la disminución del suministro de agua en la India, a raíz de un monzón deficiente en 2015 y precipitaciones por debajo de lo normal desde octubre de ese mismo año, ha dificultado las siembras de trigo de 2016 y se prevé una disminución de la superficie plantada. Según los pronósticos, el cultivo de trigo en China se mantendrá sin cambios respecto del año pasado, lo que responde a la continuidad de las medidas gubernamentales en apoyo de los precios internos y a un clima favorable. En el hemisferio sur, la sequía al inicio de la temporada en la Argentina y el Brasil podría dar lugar a la disminución de las plantaciones. Las condiciones son mayormente desfavorables en el África meridional, donde el clima seco y cálido asociado al fenómeno de El Niño ha debilitado gravemente las perspectivas de cosechas, en especial en Sudáfrica donde los primeros indicios apuntan a una posible reducción del 25 % en la producción. En lo que respecta al arroz, las perspectivas de 2016 para las cosechas a lo largo del Ecuador y al sur de este son poco prometedoras, pues la insuficiencia de agua reducirá las plantaciones en Australia y las retrasará en Indonesia, en tanto que el exceso de precipitaciones y los escasos rendimientos están afectando negativamente a las siembras en América del Sur.
El pronóstico de la FAO en cuanto a la utilización mundial de cereales en 2015/16 ha disminuido en 2,3 millones de toneladas desde el anterior informe hasta alcanzar los 2 527 millones de toneladas, esto es, solo un 0,8 % más que en 2014/15. Se calcula que el consumo de cereales como alimento ascenderá a 1 096 millones de toneladas, esto es, un aumento del 1,2 % respecto de 2014/15, mientras que las previsiones en cuanto a su utilización para piensos ascienden a 906 millones de toneladas, esto es, un aumento del 1,3 % con respecto a 2014/15. Entre los principales cereales, se prevé que la utilización de trigo aumente un 2,0 % y se sitúe en 729 millones de toneladas. Después de sufrir una contracción en 2013/14, se prevé que el uso de trigo para piensos aumente por segunda temporada consecutiva, impulsado por un incremento del uso en los Estados Unidos, la Federación de Rusia y la Unión Europea. La utilización total de cereales secundarios en 2015/16 se sitúa cerca de los 1 300 millones de toneladas, una cantidad ligeramente inferior a la prevista en diciembre. Se estima que la utilización de maíz aumentará solo un 0,3 %, o sea, 3 millones de toneladas, a pesar de un incremento relativamente acusado del consumo de alimentos y una demanda de piensos sólida en varios países en desarrollo, y una ralentización del crecimiento debido a un desplazamiento hacia el uso de trigo para piensos en Europa. La Argentina, China y México representan la mayor parte del aumento previsto en el uso de maíz como pienso en 2015/16. La utilización de cebada por parte del sector ganadero también puede aumentar, aunque no lo suficiente como para compensar la disminución prevista en el uso de sorgo y otros cereales secundarios. Se estima que la utilización mundial de arroz aumente un 1,1 %, lo suficiente para mantener un consumo per cápita estable de unos 54,7 kg al año.
Según los pronósticos, las existencias mundiales de cereales al cierre de las campañas que finalizan en 2016 se sitúan en los 642 millones de toneladas, esto es, un millón de toneladas menos que en diciembre pero 2,5 millones de toneladas (o un 0,4 %) más que su ya de por sí elevado nivel de apertura. A tenor de dichos pronósticos y la utilización prevista, la relación entre las existencias y la utilización de cereales a escala mundial se mantendría estable en torno a un 25 %. El pronóstico de la FAO para las reservas mundiales de trigo se ha ampliado a casi 211 millones de toneladas, esto es, 3,7 millones de toneladas más de lo notificado en diciembre y 4,7 millones de toneladas (o un 1,8 %) más que el año pasado. El aumento registrado desde diciembre refleja en gran medida los ajustes al alza de las previsiones anteriores en la Argentina, China, la Federación de Rusia y Ucrania. Sin embargo, la acumulación de las existencias de trigo mundiales de esta temporada resultaría mayormente de una acumulación en los Estados Unidos (5,1 millones de toneladas más), la Unión Europea (5 millones de toneladas más) y China (2,4 millones de toneladas más), que compensaron con creces las significativas disminuciones de existencias en otros lugares, especialmente en el Canadá (2,9 millones de toneladas menos), la India (2,5 millones de toneladas menos) y la República Islámica del Irán (1,8 millones de toneladas menos). La previsión relativa a las existencias mundiales de cereales secundarios se ha reducido en 5,7 millones de toneladas con respecto al informe anterior hasta los 265 millones de toneladas, una cifra que sigue estando 3,2 millones de toneladas (o un 1,2 %) por encima de la del año pasado. La revisión a la baja de este mes resulta en gran parte de una reducción en el Brasil y cifras históricamente más bajas (2004/05-20015/16) de los remanentes de maíz en la Unión Europea, que contrarrestan ampliamente los ajustes al alza de las existencias mantenidas en el Canadá, China, los Estados Unidos y el Paraguay. Con respecto a diciembre, la FAO aumentó ligeramente sus previsiones para las existencias mundiales de arroz en 2016, lo que reflejó principalmente las grandes expectativas en cuanto a las cosechas de 2015 en China y países del África occidental. Sin embargo, en comparación con la temporada anterior, se prevé que los remanentes mundiales de arroz disminuyan en 5,5 millones de toneladas, o un 3,2 %, hasta los 166,6 millones de toneladas, dado que la producción mundial este año no sería suficiente para satisfacer el consumo previsto.
La última previsión de la FAO sobre el comercio internacional de cereales en 2015/16 se sitúa en 368 millones de toneladas, esto es, 3,3 millones de toneladas más de lo previsto en diciembre, pero siguen siendo 2,6 millones de toneladas (o un 0,7 %) menos que la estimación relativa al comercio en 2014/15. Actualmente se prevé que el comercio mundial de trigo en 2015/16 (julio/junio) ascienda a 151,5 millones de toneladas, esto es, 2 millones de toneladas más de lo previsto en diciembre. Así todo, de acuerdo con las expectativas actuales, el comercio mundial de trigo sería 5,0 millones de toneladas menor que en 2014/15, sobre todo teniendo en cuenta una demanda mucho más débil de las importaciones en Marruecos, la República Islámica del Irán y Turquía. Entre los exportadores, se prevé que el Canadá y la Unión Europea sufran la peor parte de la contracción del mercado mundial, mientras que probablemente los envíos desde la Argentina y la región del Mar Negro superen los niveles de la temporada anterior. Con casi 171 millones de toneladas, el comercio mundial de cereales secundarios en 2015/16 (julio/junio) también ha aumentado en aproximadamente un millón de toneladas desde diciembre, sobre la base de un aumento previsto de las importaciones de cebada por parte de China y de maíz por parte de Sudáfrica y Viet Nam. A pesar de esta revisión al alza, se prevé que el comercio mundial de cereales secundarios se contraiga en 2015/16 con respecto a la anterior temporada, debido en gran parte al descenso de las importaciones de varios países de Asia, sobre todo China, Indonesia y la República Islámica del Irán. Las perspectivas en cuanto al comercio internacional de arroz en el año civil 2016 se ampliaron ligeramente, a fin de reflejar el aumento de las compras por parte de China e Indonesia con respecto a las últimas previsiones. En consecuencia, actualmente se prevé que el comercio de arroz registre un repunte del 1,5 % en 2016 hasta alcanzar los 45,4 millones de toneladas, igualando casi el récord de 2014. 
 

jueves, 4 de febrero de 2016

Precios mundiales de los alimentos comienzan 2016 cerca de mínimos en siete años: FAO

Los precios mundiales de los alimentos cayeron en enero a cerca de mínimos de siete años, presionados por el declive en el valor de las materias primas agrícolas, particularmente del azúcar, dijo el jueves la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Los precios de los alimentos han caído por cuatro años consecutivos y siguen siendo presionados por los abundantes suministros agrícolas, la desaceleración de la economía global y la fortaleza del dólar estadounidense.
El índice de precios de la FAO, que mide la evolución mensual de los valores de una canasta de cereales, oleaginosas, productos lácteos, carne y azúcar, promedió 150,4 puntos en enero, frente a una cifra revisada de 153,4 puntos en el mes anterior.
El declive de 1,9 por ciento frente a diciembre viene después de una caída de casi un 19 por ciento en el 2015. En enero, los alimentos en los mercados internacionales fueron un 16 por ciento más baratos que un año antes, dijo la FAO.
"Todavía hay perspectivas quizás de más presiones a la baja en los mercados, pero la economía en Estados Unidos, los tipos de cambio y las condiciones macroeconómicas generales son imposibles de predecir y sus implicaciones podrían ser bastante importantes", dijo el economista de la FAO Abdolreza Abbassian.
Revisiones positivas para la producción del trigo llevaron a la FAO a elevar su estimación para la producción mundial de cereales en el 2015, a 2.531 millones de toneladas, todavía un 1,2 por ciento por debajo de la cosecha récord de 2014.
Las perspectivas preliminares para las cosechas de cereales en 2016 son mixtas, dijo la FAO, debido en parte a que los patrones climáticos asociados al fenómeno de El Niño han tenido un efecto particularmente dañino en el hemisferio sur.
Las perspectivas de cosechas para el sur de África se han debilitado fuertemente por el clima caluroso y seco que ha generado El Niño y la producción de trigo en Sudáfrica probablemente caerá en un 25 por ciento, dijo la FAO.
Una sequía de inicio de temporada en Brasil y Argentina también podría resultar en una disminución de los cultivos. El clima secó obligo a Ucrania a reducir el área de siembra del trigo, pero las condiciones son mejores en Rusia.

Fuente: Reuters

viernes, 8 de enero de 2016

Desplome del índice de precios de alimentos de la FAO en diciembre

El índice de precios de los alimentos de la FAO* se situó en un promedio de 154,1 puntos en diciembre de 2015, es decir, 1,5 puntos (1,0 %) por debajo de su valor revisado de noviembre, con la caída de los precios internacionales de todos los productos alimenticios utilizados en el cálculo del índice, salvo en el caso del azúcar y los aceites. En el caso de las carnes, todas sufrieron caídas importantes.
Según indica la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), a lo largo de todo el año, el índice ha mantenido un promedio de 164,1 puntos, casi el 19 % menos que en 2014, lo que representa la cuarta disminución anual consecutiva.
La abundancia de suministros en el contexto de una tímida demanda mundial y la apreciación del dólar de los Estados Unidos son las razones principales de la debilidad general que ha dominado los precios de los alimentos en 2015.
El índice de precios de la carne de la FAO* se situó en un promedio de 152,1 puntos en diciembre, es decir, 3,5 puntos (un 2,2 %) por debajo de su valor revisado de noviembre.
Las cotizaciones se redujeron para las cuatro categorías de carne, siendo el ovino, el bovino y el cerdo los más afectados.
La menor demanda en los Estados Unidos de América de importaciones de carne de bovino intensificó la competencia en otros mercados.
En el caso de la carne de cerdo, un gran aumento de la producción en la Unión Europea causó la disminución de los precios internos y de exportación.
Para 2015 en su conjunto, el índice de precios de la carne se situó en un promedio de 168,4 puntos, es decir, 29,9 puntos (un 15,1%) menos que en 2014 (un año histórico), y su promedio anual más bajo desde 2010.
El índice de precios de los cereales de la FAO se situó en diciembre en un promedio de 151,6 puntos, esto es, casi dos puntos (un 1,3 %) menos que en noviembre.
La expectativa de que entren más suministros en los mercados mundiales tras la eliminación de los impuestos a la exportación en la Argentina pesa sobre las cotizaciones del trigo. Los precios del maíz también cayeron en diciembre ante la intensificación de la competencia en las exportaciones y una débil demanda internacional.
La cotización del arroz fue más estable, ya que una reactivación de las compras mantuvo los precios del Índica de menor calidad y del arroz aromático. Con respecto a 2014, el índice de precios de los cereales perdió 29 puntos (un 15,4 %) en 2015.
El índice de precios de los productos lácteos de la FAO se situó en diciembre en un promedio de 149,5 puntos, esto es, 1,6 puntos (un 1,0 %) menos que en noviembre.
El índice de precios de los aceites vegetales de la FAO se situó en diciembre en un promedio de 141,1 puntos, es decir, 2,9 puntos (un 2,1 %) más respecto a noviembre. El incremento fue impulsado por el aceite de soja, cuyos precios crecieron hasta máximos de seis meses, reflejando las incertidumbres persistentes relacionadas con la cosecha de soja del Brasil ante las perspectivas de un refuerzo de la demanda de aceite de soja en todo el mundo.
El índice de precios del azúcar de la FAO se situó en diciembre en un promedio de 207,8 puntos, esto es, 1,3 puntos (un 0,6 %) más que en noviembre.

* A diferencia de otros grupos de productos básicos, la mayoría de los precios utilizados en el cálculo del índice de precios de la carne de la FAO no se encuentra disponible en el momento del cómputo y publicación del índice de precios de los alimentos de la Organización; por tanto, el valor del índice de precios de la carne de los meses más recientes se deriva de una combinación de precios previstos y observados. En ocasiones, esto puede hacer precisas revisiones significativas del valor final del índice de precios de la carne de la FAO que, a su vez, podrían influir en el valor del índice de precios de los alimentos de la Organización.
**Publicado originalmente por la FAO.
 
Fuente: Elsitioavicola

viernes, 4 de diciembre de 2015

Las estimaciones de la cosecha de cereales de la FAO caen ligeramente hasta los 2.527 millones de toneladas al reducirse las de maíz y trigo frente a una subida de la cebada

De acuerdo con los pronósticos actuales, la producción mundial de cereales en 2015 ascenderá a 2 527 millones de toneladas, es decir, 2,6 millones de toneladas menos de última previsión y 33,9 millones de toneladas (o un 1,3 %) por debajo del récord registrado en 2014.
La revisión a la baja de este mes refleja principalmente una disminución de las previsiones para el maíz y el trigo, mientras que la previsión para la cebada se incrementó y aquella para el arroz se mantuvo sin variaciones. Actualmente se prevé que la producción mundial de cereales secundarios en 2015 se situará en 1 301 millones de toneladas, esto es, aproximadamente 1 millón de toneladas menos de lo previsto el mes pasado y 32,3 millones de toneladas (un 2,4 %) por debajo del nivel de 2014. En gran medida, la revisión de este mes fue resultado de la reducción de 5 millones de toneladas, por causas meteorológicas, en la producción de maíz de China, donde de todos modos se espera una cosecha sin precedentes. Por otra parte, las perspectivas sobre la producción de maíz en el Brasil, los Estados Unidos de América y México mejoraron. La producción mundial de cebada también se incrementó en 1,4 millones de toneladas desde noviembre, casi exclusivamente debido a la Unión Europea (UE). En cuanto al trigo, con la mayoría de las cosechas ya recogidas, actualmente se calcula que la producción mundial ascenderá a 735 millones de toneladas, es decir, una cifra ligeramente inferior a la de noviembre, pero todavía algo superior a la registrada en 2014. La disminución de este mes refleja principalmente fenómenos meteorológicos adversos en la Argentina, el Brasil y el Pakistán. La FAO calcula que la producción mundial de arroz (sobre la base del arroz elaborado) se situará en 491,4 millones de toneladas en 2015, manteniéndose prácticamente invariada respecto del mes pasado, aunque siga indicando una contracción interanual cercana a 3 millones de toneladas (o un 0,6 %).
Actualmente, se estima que la utilización mundial de cereales en 2015/16 se cifrará en 2 529 millones de toneladas, casi sin variaciones respecto del mes pasado, pero un 1,0 % más que en 2014/15. Esto supondría una aguda ralentización del crecimiento, respecto del 3,2 % y el 4,3 % registrado en 2014/15 y 2013/14, respectivamente, principalmente a causa de unas perspectivas menos favorables de la demanda para el uso como pienso y con fines industriales. Se calcula que la utilización total de cereales secundarios alcanzará los 1 302 millones de toneladas, ligeramente por encima de lo pronosticado el mes pasado. La utilización mundial de cereales secundarios debería de ser tan solo ligeramente mayor que en 2014/15; en concreto, la cantidad destinada a pienso debería de ascender a 743 millones de toneladas, es decir, un 1,3 % más que en la campaña anterior. Por el contrario, las previsiones indican que la utilización mundial de trigo se incrementará un 1,8 %, situándose en 728 millones de toneladas en 2015/16, de los que 491 millones corresponderían a su utilización como alimento —con un incremento de cerca del 1 %— y 145 millones, a su uso como pienso —con un aumento del 3,5 %—. Es probable que el fuerte crecimiento de la utilización de trigo en la alimentación animal se concentre en los Estados Unidos de América y la UE, compensando la brusca disminución prevista en el Canadá, cuya cosecha de trigo este año fue más reducida. Según las previsiones, la utilización mundial de arroz crecerá un 1,3% y se situará en 499 millones de toneladas, de los que se calcula que unos 402 millones se consumirán como alimento —esto es, un 1,4 % más que en la campaña anterior—, cifra que, en líneas generales, se corresponde con el crecimiento de la población mundial.
De acuerdo con la última evaluación de la FAO, es probable que la disminución de las existencias mundiales de cereales de la presente campaña sea menos pronunciada de lo pronosticado el mes pasado, tras los ajustes al alza de las existencias de arroz y cereales secundarios (principalmente maíz). Actualmente, se estima que las existencias totales de cereales al cierre de las campañas que terminarán en 2016 alcanzarán los 643 millones de toneladas, es decir, 5,8 millones de toneladas por encima de lo previsto el mes pasado y 2,9 millones de toneladas (solo un 0,4 %) por debajo de las previsiones de 2015. En consecuencia, se calcula que el coeficiente reservas-utilización de cereales a nivel mundial rondará el 25 %, ligeramente por debajo del coeficiente registrado en 2014/15, que fue del 25,6 %. El pronóstico sobre las existencias mundiales de cereales secundarios se ha incrementado en 5,3 millones de toneladas, hasta 271 millones de toneladas, con los Estados Unidos de América como responsables de la mayor parte de la revisión, que actualmente se sitúa apenas un 0,2 % por debajo del récord del año pasado. La previsión para las existencias mundiales de arroz también fue ampliada en 900 000 toneladas, ubicándose cerca de los 166 millones de toneladas, principalmente debido al aumento de las cifras relativas a Bangladesh, Indonesia y la República de Corea. A este nivel, las existencias mundiales de arroz estarían unos 6 millones de toneladas (o un 3,6 %) por debajo de los valores de 2015, concentrándose en la India y Tailandia gran parte de esta reducción. Por el contrario, los remanentes mundiales de trigo podrían alcanzar los 207 millones de toneladas en 2016, es decir, 4 millones de toneladas (un 1,9 %) por encima de su ya de por sí elevado nivel de apertura. La previsión es ligeramente inferior a la del mes pasado, debido a una acumulación de existencias inferior a lo previsto en la Argentina y el Brasil. Gran parte del incremento de las existencias mundiales previsto para el año próximo reflejará aumentos pronunciados en China, los Estados Unidos de América, la Federación de Rusia y la UE que compensarán con creces las significativas disminuciones en la Argentina, el Canadá, la India y la República Islámica del Irán.
De acuerdo con las previsiones actuales, el comercio internacional de cereales en 2015/16 (las exportaciones) se reducirá en alrededor de 11 millones de toneladas (o un 2,9 %) respecto del récord de la campaña anterior, ubicándose en torno a los 364,5 millones de toneladas. En líneas generales, esta previsión no ha sufrido variaciones desde el mes pasado, gracias a que las ligeras reducciones en el comercio de trigo y arroz han sido compensadas por el incremento en relación con los cereales secundarios. En comparación con la campaña anterior, se presume que el comercio mundial de trigo en 2015/16 (julio/junio) se reducirá tanto como 6,3 millones de toneladas (o un 4 %) hasta alcanzar los 149,5 millones de toneladas, principalmente debido a la expectativa de una notable reducción de las importaciones en Marruecos, la República Islámica del Irán y Turquía. Se prevé que el comercio mundial de cereales secundarios en 2015/16 (julio/junio) descenderá en unos 5,7 millones de toneladas (o un 3,2 %) respecto del récord alcanzado en la campaña anterior y se situará en torno a los 170 millones de toneladas. Gran parte de esta caída se debería a una contracción en los volúmenes de comercio de cebada y sorgo, que sería del 11,3 % y el 9,0 %, respectivamente, tras una pronunciada reducción de las compras por parte de China. Es probable que el comercio mundial de maíz descienda un 0,9 % respecto del nivel máximo alcanzado en la campaña anterior y se sitúe en 127,5 millones de toneladas a causa de un menor volumen de importaciones en México y la República Islámica del Irán. Por el contrario, se estima que en el año natural 2016 el comercio mundial de arroz registrará un repunte del 2,6 %, gracias a una mayor demanda de importación en Filipinas, Indonesia, Nigeria y la República Islámica del Irán. 
 

viernes, 6 de noviembre de 2015

La FAO sitúa la producción mundial de cereales en los 2 530 millones de toneladas, un 1,1% menos que la campaña pasada

La FAO asegura que la producción mundial de cereales en 2015 ascenderá a cerca de 2 530 millones de toneladas, es decir, 4,7 millones de toneladas menos de lo anticipado en octubre y 28,4 millones de toneladas (un 1,1 %) por debajo del récord registrado en 2014. La revisión de este mes refleja principalmente un empeoramiento de las perspectivas acerca de los cereales secundarios, aunque la previsión sobre el arroz también se ha reducido. Actualmente se prevé que la producción mundial de cereales secundarios en 2015 alcance los 1 302 millones de toneladas, es decir, 4,5 millones de toneladas menos de lo previsto en octubre y alrededor de 28,8 millones de toneladas, o un 2,2 %, menos que en 2014. La revisión de este mes se debió principalmente a las expectativas menos optimistas sobre las cosechas de maíz en Asia y Europa. En Asia, la disminución se concentra principalmente en la India (con una reducción de 1 millón de toneladas), como resultado de unas plantaciones de maíz de verano inferiores a lo previsto anteriormente, así como a una situación desfavorable por lo que hace a las precipitaciones. En Europa, las condiciones secas explican la reducción de 1,6 millones de toneladas en las perspectivas de producción de maíz en Ucrania. Asimismo, la FAO ha reducido su previsión sobre la producción mundial de arroz en 1,6 millones de toneladas adicionales desde octubre, y ahora se cifra en 491,4 millones de toneladas, lo que supone una reducción del 0,6 % respecto de la campaña de 2014, de por sí insatisfactoria. Esto se debe principalmente a Tailandia, donde, tras una prolongada sequía que ya ha perjudicado a la cosecha principal, la insuficiencia de agua en los embalses pone en riesgo la producción de la cosecha secundaria. En cambio, la previsión sobre la producción mundial de trigo ha aumentado en 1,4 millones de toneladas desde octubre, hasta situarse en 736 millones de toneladas aproximadamente, unos 3 millones de toneladas por encima del récord de 2014. La revisión mensual refleja principalmente una estimación de aumento de la producción en la Unión Europea, que compensa con creces la reducción de las estimaciones sobre Australia y los Estados Unidos de América, donde las insuficientes precipitaciones y las temperaturas elevadas están afectando a los rendimientos.
Actualmente se prevé que la utilización mundial de cereales en 2015/16 ascenderá a 2 528 millones de toneladas, 1,8 millones de toneladas menos de lo previsto en octubre. De confirmarse esta cifra, la utilización mundial de cereales sería todavía un 1,2 % (29 millones de toneladas) más alta que en 2014/15, a consecuencia de un crecimiento del 1,1 % y del 1,6 % de la utilización para alimentos y piensos, respectivamente. De los 1 096 millones de toneladas de cereales que se espera que se consuman como alimento en 2015/16, 491 millones de toneladas corresponden al trigo, 0,9 % más que en la campaña anterior, con lo que el consumo de trigo per cápita anual ascendería a 67,0 kg, prácticamente sin cambios. En cuanto al arroz, actualmente se anticipa que en 2015/16 se consumirán como alimento 403 millones de toneladas, un 1,5 % más que en la campaña precedente, suficiente para alcanzar un consumo medio per cápita de 54,9 kg. En relación con la utilización de cereales para piensos, gran parte del crecimiento previsto en 2015/16 debería de concentrarse en Asia, debido a los aumentos en Arabia Saudita, China y Turquía.
El pronóstico sobre las existencias mundiales de cereales al cierre de las campañas que terminarán en 2016 ha permanecido casi invariado desde el mes anterior, en torno a los 638 millones de toneladas, ya que la reducción de los pronósticos sobre las existencias de maíz en los Estados Unidos, la India y Ucrania fue compensada por el aumento de las existencias en la Unión Europea. A tenor de las últimas previsiones sobre las reservas mundiales, se espera que la relación entre las existencias y la utilización de cereales a escala mundial alcance el 24,8 %, lo que representa una ligera disminución respecto a la relación de la campaña precedente. Entre los distintos cereales, se anticipa que los remanentes de trigo aumenten hasta 207 millones de toneladas, es decir, 1,5 millones de toneladas más que el mes pasado y el nivel más elevado en 15 años (desde 2001/02). La revisión al alza de este mes refleja principalmente un aumento previsto de las existencias al final de la campaña en la Unión Europea. Se prevé que las existencias de arroz y maíz se reduzcan, en consonancia con el descenso de la producción mundial prevista respecto de los dos cultivos en 2015. En el caso del arroz, gran parte de la contracción afecta a los principales países exportadores de arroz, especialmente la India y Tailandia. Por tanto, aunque se espera que la relación entre las existencias y la utilización mundiales de arroz siga siendo elevada, de un 32,4 %, la relación entre las existencias y la desaparición en los principales exportadores de arroz podría caer hasta un 17,4 % (desde el 23,5 % en 2014/15), el nivel más bajo desde 2007/08. Se calcula que las existencias mundiales de cereales secundarios se reduzcan en un 1,4 % a lo largo de la campaña y terminen situándose en 265 millones de toneladas en 2016; gran parte de la disminución debería de corresponder al maíz.
La previsión sobre el comercio mundial de cereales (exportaciones) en 2015/16 ha permanecido invariada desde la publicación del último informe en 364 millones de toneladas, esto es, 11 millones de toneladas por debajo del récord registrado en 2014/15. La contracción interanual sería atribuible al trigo y a los cereales secundarios, ya que se prevé que el volumen del comercio de arroz aumente más de 1 millón de toneladas. Actualmente, se prevé que el comercio de trigo disminuya un 3,7 % en 2015/16 (julio/junio), hasta 150 millones de toneladas, debido principalmente a la reducción de las importaciones por parte de los países en Asia, como resultado de unas buenas cosechas internas. En cambio, se espera que los envíos al Brasil, la India y la República de Corea se incrementen. Se prevé que la subida en la India sea contenida por un aumento del 25 % del derecho de importación. El comercio mundial de cereales secundarios en 2015/16 (julio/junio) se sitúa en 169 millones de toneladas, esto es, un 3,5 % menos que en la campaña anterior, debido principalmente a la reducción de los envíos a Asia. En cambio, se prevé que el comercio mundial de arroz aumente un 2,7 % en 2015 (enero/diciembre) y alcance 45,2 millones de toneladas, gracias a una mayor demanda de importaciones por parte de los países de África, así como de Filipinas e Indonesia. Fuente: Agronewscastillayleon

miércoles, 14 de octubre de 2015

La FAO sitúa la producción mundial de cereales en los 2 534 millones de toneladas

Actualmente, la FAO prevé que la producción mundial de cereales en 2015 ascenderá a 2 534 millones de toneladas, es decir, 6 millones de toneladas menos de lo anticipado en septiembre y 24 millones de toneladas (un 0,9 %) por debajo del récord registrado en 2014.

La revisión de este mes se debe a las perspectivas de reducción de la producción de arroz y cereales secundarios, que contrarrestará con creces la estimación más elevada en relación con el trigo. En las últimas semanas, la previsión sobre la producción mundial de cereales secundarios en 2015 se ha reducido en unos 5 millones de toneladas, debido a unas expectativas menos optimistas sobre los Estados Unidos y la Unión Europea (UE) que contrarrestan con creces la mejora de las perspectivas para el Brasil. Según la previsión más reciente, la producción mundial de cereales secundarios se situará este año en 1 306 millones de toneladas, esto es, un 1,8 % por debajo del récord de 2014.
La previsión sobre la producción de arroz también se ha reducido en cerca de 8 millones de toneladas, ubicándose en 493 millones de toneladas (expresado en el equivalente en arroz elaborado), lo cual obedece a los numerosos contratiempos experimentados desde principios de la campaña y, conforme esta avanza, al margen cada vez menor para recuperar las pérdidas gracias a mayores cosechas de cultivos secundarios. A este nivel, la producción mundial de arroz se situaría en 1,9 millones de toneladas, o un 0,4 %, por debajo de la estimación actual para 2014, lo cual supondría el segundo año de crecimiento nulo o negativo.
Por el contrario, actualmente se prevé que la producción mundial de trigo ascenderá a unos 735 millones de toneladas, es decir, 6,4 millones de toneladas por encima de la previsión anterior, de septiembre, superando ligeramente (en un 0,3 %) el récord del año pasado. El ajuste al alza de este mes se debe principalmente a una mayor producción de trigo en China y la UE.
Se calcula que la utilización mundial de cereales en 2015/16 se acercará a los 2 530 millones de toneladas, esto es, 6 millones de toneladas menos que la previsión anterior, pero con todo un 1,2 % (o 31 millones de toneladas) más que en 2014/15. La revisión de este mes refleja principalmente ajustes a la baja de las estimaciones sobre el consumo mundial de arroz como alimento. Actualmente, el consumo total de cereales como alimento se sitúa en 1 097 millones de toneladas, es decir, 21 millones de toneladas menos que la previsión anterior, pero igualmente un 1,1 % más que la estimación revisada para 2014/15. Se prevé que la utilización de cereales como pienso alcanzará los 904 millones de toneladas en total, esto es, 6,4 millones de toneladas por encima de lo anticipado en el último informe y un 1,8 % más que en 2014/15. Gran parte de la revisión se debe al mayor uso de piensos previsto en el Canadá, China y la UE. Se calcula que el uso total de cereales en el ámbito industrial (para la producción de etanol, almidón y malteado) aumentará ligeramente respecto de 2014/15, ya que se prevé que la demanda de la industria del combustible a base de etanol obtenido de cereales se mantendrá casi sin variaciones, principalmente como resultado del lento crecimiento del consumo de maíz en los Estados Unidos. Por el contrario, se espera que la fuerte demanda de almidón estimule la utilización de cereales para la producción de este, con la mayor parte del incremento concentrada en China.
La previsión más reciente de la FAO sobre las existencias mundiales de cereales al cierre de las campañas en 2016 se sitúa en 638 millones de toneladas, es decir, 5,4 millones de toneladas por debajo de la cifra pronosticada en septiembre y 4 millones de toneladas menos respecto de sus niveles de apertura revisados. Las principales revisiones desde el informe anterior conciernen al arroz y los cereales secundarios. Se calcula que la disminución prevista de las reservas mundiales dé lugar a una reducción del coeficiente reservas-utilización de cereales a nivel mundial en 2015/16, aunque solo ligeramente, ya que pasará del 25,4 % registrado en 2014/15 a un 24,8 %. Debido a las perspectivas de cosechas récord este año, se prevé que las reservas mundiales de trigo se aproximarán a los 206 millones de toneladas, esto es, 4 millones de toneladas por encima de lo previsto en septiembre y 3 millones de toneladas más que en 2015. Se calcula que las existencias de cereales secundarios ascenderán a 267,6 millones de toneladas al final de la campaña, es decir, apenas por debajo (1,6 millones de toneladas) del máximo histórico de 2014. Por otra parte, dado que se espera que la producción mundial sea menor que la utilización, se prevé que las existencias mundiales de arroz disminuirán en 6 millones de toneladas hasta alcanzar los 164,3 millones de toneladas en 2016, es decir, 5,3 millones de toneladas menos de lo pronosticado el mes pasado.
Se calcula que en 2015/16 el comercio mundial de cereales ascenderá a cerca de 364 millones de toneladas, esto es, 3,3 millones de toneladas más de lo previsto en el último informe, aunque todavía 11 millones de toneladas (o un 2,9 %) por debajo del récord registrado en 2014/15. La contracción de la presente campaña se debe en su mayor parte a los acusados descensos previstos de los envíos de trigo y cereales secundarios, mientras que se prevé que el comercio de arroz se recuperará en 2016. Según las indicaciones más recientes, en 2015/16 (julio/junio) el comercio internacional de trigo podría alcanzar los 150 millones de toneladas, es decir, casi 6 millones de toneladas menos que en 2014/15, dado que se calcula que el descenso de las importaciones en Marruecos y varios países asiáticos contrarrestará con creces el aumento de las importaciones de algunos otros países. Se estima que el comercio total de cereales secundarios rondará los 169 millones de toneladas en 2015/16 (julio/junio), también unos 6 millones de toneladas menos que en la última campaña, en gran parte a causa del menor volumen de importaciones previsto en México y varios países asiáticos. Actualmente, se prevé que en 2016 (enero/diciembre) el comercio de arroz se situará cerca de los 45 millones de toneladas, esto es, 1 millón de toneladas, o un 2,2 %, más que el año pasado y casi 3 millones de toneladas por encima de la última previsión, de septiembre. Además de revaluar las disponibilidades y las necesidades comerciales a la luz de perspectivas más pesimistas sobre las cosechas en 2015, las nuevas cifras toman en consideración mejor los flujos comerciales no registrados. 
 

viernes, 11 de septiembre de 2015

La campaña mundial de cereales alcanzará en la campaña actual los 2 540 millones de toneladas según la FAO

Las últimas previsiones de la FAO para la producción mundial de cereales en 2015 se sitúan en 2 540 millones de toneladas, 13,8 millones de toneladas más de lo esperado en julio, pero todavía 21 millones de toneladas (0,8 por ciento) por debajo del récord de 2014. La revisión al alza se debió a las perspectivas de producción más boyantes para los cereales secundarios, trigo y arroz.
Una nueva Nota informativa de la FAO sobre la oferta y la demanda de cereales, también publicada hoy, eleva las previsiones para la producción mundial de cereales secundarios en 7,5 millones de toneladas, a 1 311 millones. Sin embargo, siguen siendo 19,9 millones de toneladas (un 1,5 por ciento) menos que el récord de 2014. La actualización al alza de julio estuvo impulsada principalmente por mejores condiciones de crecimiento que las previstas en Argentina (maíz), Brasil (maíz) y Estados Unidos (maíz y sorgo), que compensaron con creces una caída en la producción de maíz en la UE, donde el tiempo seco y caluroso afectó a las expectativas de rendimientos.
Con la recolección a punto de concluir en el hemisferio norte, el pronóstico de la producción mundial de trigo para 2015 se hace cada vez más firme, siendo ahora de 728 millones de toneladas, 5 millones más de lo previsto anteriormente. La revisión al alza se debe a las mayores expectativas para los cultivos en Australia, la Unión Europea, Federación de Rusia y Ucrania, que compensaron el pronóstico de una menor producción en Canadá, donde las principales zonas productoras continuaron viéndose afectadas por la sequía.
Las perspectivas para la producción mundial de arroz (elaborado) también han mejorado desde julio de 2015 -aunque sólo en 1,3 millones de toneladas-, sobre todo en la India, donde la siembra progresa en línea con la temporada pasada, a pesar de las condiciones creadas por El Niño. En base al actual pronóstico de 501 millones de toneladas, la producción mundial de arroz sería de 3 600 millones de toneladas (0,7 por ciento) más que en 2014.
El pronóstico de la FAO para las existencias mundiales de cereales al cierre de las temporadas en 2016 se ha elevado en casi 12 millones de toneladas desde julio -a 643 millones de toneladas-, debido a las perspectivas más optimistas de los cultivos, que sitúan los inventarios finales de la presente temporada tan sólo 6 millones de toneladas (un 1 por ciento) por debajo de su nivel récord de apertura. 
 

sábado, 1 de agosto de 2015

La FAO anuncia una alta cosecha de cereales en Sudamérica pero inferior a la de 2014

Los pronósticos de la FAO para Sudamérica indican que en 2015 habrá un nivel menor de cosechas en comparación al 2014, pero superior al promedio de los últimos años. El Niño afectará a la mayor parte de América Central, aunque la cosecha de trigo de México podría fijar un nuevo record.
Según el más reciente informe Perspectivas de Cosechas y Situación Alimentaria de la FAO, a nivel mundial las perspectivas para las cosechas en 2015 son favorables y se prevé una elevada producción de cereales, que alcanzará los 2 527 millones de toneladas, aunque este volumen representa una disminución del 1,1 por ciento respecto al nivel récord de 2014.

Sudamérica: alta producción pero bajo el nivel de 2014

La producción de maíz en 2015 en Sudamérica será particularmente productiva, pero menor al nivel alcanzado en 2014. Se espera una positiva cosecha en Argentina y Brasil –los cuales representan en conjunto cerca del 90% de la producción subregional– a pesar de menores superficies plantadas en respuesta a bajos precios.
Se espera que la producción de maíz en Brasil alcance las 79 millones de toneladas, superior al nivel de 2014 y cerca del nivel récord para dicho país. La producción de Argentina se estima en 31 millones de toneladas, 6% bajo el nivel record del 2014, pero muy por encima del promedio de los últimos cinco años.
En conjunto, la producción de maíz de Sudamérica alcanzará 176.8 millones de toneladas en 2015, 1% bajo el nivel de 2014.
El pronóstico para la producción de trigo es alto para 2015, a pesar de una menor superficie plantada en Argentina, el mayor productor y exportador de la región: 4.2 millones de hectáreas serán sembradas en dicho país, muy por debajo del año anterior, aunque se espera una producción cercana a los 12 millones de toneladas si el clima es favorable.
En Brasil y Uruguay -segundo y tercer productor de trigo más importante de la subregión- se espera que el área sembrada se mantenga cerca de los niveles del 2014, y la producción supere el promedio de los últimos cinco años.
En conjunto, los pronósticos iniciales apuntan a una producción de trigo durante 2015 de 23,7 millones de toneladas para Sudamérica, 4 por ciento por debajo del nivel del año pasado, pero muy por encima del promedio de los últimos cinco años.

América Central y el Caribe se verán afectados por El Niño

En México, la cosecha de trigo durante 2015 alcanzará un nivel casi record de 4.1 millones de toneladas. El incremento será fruto de la expansión del área sembrada producto de una fuerte demanda local y mayores rendimientos.
Los pronósticos preliminares de la FAO para el Caribe y Centroamérica indican un aumento de la producción de maíz de 5% comparado al 2014, alcanzando las 29.6 millones de toneladas. Esto es fruto de una mayor producción de México –que responde por cerca del 85% de toda la subregión- país que alcanzaría un nivel record de 25 millones de toneladas, debido a una mayor área sembrada.
Si se excluye a México, los pronósticos para la cosecha de maíz de Centroamérica y el Caribe son inciertos debido a la presencia del El Niño, que puede generar menores lluvias y condiciones de sequía.
Se estima que las importaciones de cereales en América Central y el Caribe alcanzaron un nivel record de 27.8 millones de toneladas, muy por encima del promedio de los últimos cinco años. Esta cifra responde a mayores importaciones de maíz y arroz, en particular por los países afectados por la sequía en 2014, entre ellos El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua. 
 

domingo, 5 de abril de 2015

FAO prevé que la producción mundial de trigo alcance los 722 millones de toneladas en 2015

De cara a la próxima campaña, la FAO prevé que la producción mundial de trigo alcance los 722 millones de toneladas en 2015, es decir, 2 millones de toneladas más que el primer pronóstico de producción de esta organización publicado en marzo, pero todavía un 1 % (5 millones de toneladas) por debajo de las estimaciones actuales relativas al año 2014.
En la UE, las perspectivas han mejorado recientemente pero, a causa de la reducción de la superficie plantada, todavía apuntan a un descenso del 1 % en comparación con el máximo alcanzado el año pasado. La mejora de las condiciones atmosféricas también ha dado lugar a un incremento de las previsiones sobre las cosechas en China, la India y Pakistán, donde se prevén unas cosechas cercanas a los niveles récord del año pasado.
En otros países, como la Federación de Rusia y Ucrania, está previsto que la producción descienda con respecto al nivel superior al promedio registrado el año pasado, ya que se prevé que los elevados costos de los insumos provoquen una reducción tanto de la superficie cultivada como de los rendimientos.
Por el contrario, está previsto que la producción de trigo en los Estados Unidos de América se incremente un 2 %, ya que la recuperación de rendimientos cercanos al promedio compensará con creces la reducción prevista de la superficie cultivada, inducida por los precios. De forma similar, en el Canadá, con la cosecha principal de primavera todavía por sembrar, se prevé que la producción de trigo aumente casi un 3 %.
En cuanto a los cereales secundarios, en el hemisferio sur, donde las principales cosechas de cereales secundarios que se recogerán en 2015 se han sembrado ya, los primeros indicios apuntan a una disminución de la producción en 2015 en comparación con los elevados niveles registrados el año pasado. En Sudáfrica, se espera que la producción de maíz se reduzca considerablemente, en un 33 %, tras la grave escasez de precipitaciones registrada a principios de este año, y también se prevé una contracción de la producción en la mayoría de los países limítrofes. En América del Sur, la reducción de la superficie cultivada en la Argentina y el Brasil, en respuesta a precios menos atractivos (en comparación con la soja), podría provocar una reducción de la producción hasta niveles muy por debajo de los niveles excepcionalmente altos registrados los dos años anteriores.
En cuanto al arroz, las previsiones sobre la producción en 2015 son en general positivas en los países del hemisferio sur, en algunos de los cuales ya se ha empezado a recoger la cosecha de la nueva campaña. En Colombia, Indonesia, Paraguay y Sri Lanka se prevén aumentos considerables, mientras que en Australia el pronóstico oficial apunta a un descenso de la producción del 18 % debido a una escasez persistente de agua de riego. 
 

miércoles, 11 de marzo de 2015

Las reservas de cereales previstas para 2015 alcanzan su máximo en 15 años

La FAO prevé que las reservas de cereales asciendan en 2015 a 631 millones de toneladas, la cifra más alta de los últimos 15 años, a pesar del costo que supone mantenerlas, lo que ha hecho que dos gigantes como China y la India se estén planteando reducir el tamaño de sus existencias.
En su último informe sobre los precios internacionales de los alimentos, la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estimó que ese aumento de las reservas se debe, en parte, a la expectativa de que la producción mundial de cereales marque un récord en 2014 con casi 2.542 millones de toneladas.
La especialista en materias primas de esa organización Concepción Calpe apuntó hoy a Efe que habrá que esperar unos meses para empezar a ver cómo responderá este año el mercado, ya que por ahora solo se ha plantado trigo. 
"La cosecha del año pasado fue excepcional y hubo unos rendimientos óptimos, (por lo que sobre esa base) se espera que ahora no sean tan buenos", aclaró. 
Caen los precios de los alimentos Los precios de los alimentos siguen a la baja, cayendo en febrero pasado a su nivel más bajo desde julio de 2010, y entre ellos los de los cereales descendieron ese mes el 3,2 por ciento respecto a enero. 
Especialmente cayeron los precios del trigo, en medio de las buenas expectativas de producción para 2015, las grandes reservas y el descenso de la demanda de biocombustibles por la bajada de los precios del petróleo. 
Ante esa situación, Calpe afirmó que no se espera que el sector privado ponga en el mercado sus suministros hasta que no suban los precios. 
Por parte de los gobiernos, "actualmente sus reservas son muy grandes, pero es más difícil saber cómo van a usarlos", detalló la experta, que explicó que si hay malas cosechas estos serán los primeros en pasar a disponer de parte de las reservas. 
¿Cambios en la política de excedentes? En caso de que se garanticen las cosechas, agregó, las existencias pueden ser un problema porque "son muy costosas de mantener", por lo que países importantes en términos de seguridad alimentaria como China y la India, que concentran más de un tercio de la población mundial, están dando "señales de que quieren cambiar sus políticas" y dejar de acumular tantos excedentes. 
"Esto podría tener implicaciones a largo plazo. Esos dos países no pueden contar con el mercado internacional para abastecerse porque los precios se dispararían al necesitar millones de toneladas y comprometería la seguridad alimentaria de otros países que dependen del mercado para su abastecimiento", subrayó Calpe. 
El aumento de las reservas también ha hecho que se haya reducido la volatilidad de los precios de los cereales, que deberían subir si se reduce la producción o aumenta la demanda, aseveró. 
La especialista de la FAO añadió que los gobiernos también podrían disminuir los incentivos a la producción para no deprimir más los precios, al mismo tiempo que reconoció que "desde la demanda no se ven muchas formas para revitalizarlos".
 
Fuente: Ibercide

viernes, 6 de febrero de 2015

Las primeras previsiones de la FAO sobre la cosecha de cereales en 2015 son "favorables"

La previsión más reciente de la FAO sobre la producción mundial de cereales en 2014 apunta a un nuevo récord de aproximadamente 2 534 millones de toneladas, una cifra ligeramente superior a la estimada en diciembre e inferior en 13,5 millones de toneladas (un 0,5 %) a la producción registrada en 2013. El pequeño aumento de la producción (1,5 millones de toneladas) desde diciembre refleja una revisión positiva respecto de los cereales secundarios que compensa con creces una reducción en la producción de trigo y arroz. Las primeras indicaciones sobre las cosechas de 2015 son favorables. En el hemisferio norte, la siembra de trigo de invierno de 2015 se ha completado, en general, en condiciones atmosféricas propicias, con una mayor superficie sembrada en América del Norte y el Cercano Oriente que compensa los descensos en la Federación de Rusia y en partes de los países asiáticos del Lejano Oriente. Las condiciones del cultivo de maíz de 2015 en el hemisferio sur también son satisfactorias, aunque el descenso de los precios dio lugar a algunas reducciones de la superficie cultivada en América del Sur. En lo que respecta al arroz, la siembra de 2015 se ha visto dificultada por lluvias excesivas en América del Sur y Sri Lanka, mientras que la sequía ha reducido la superficie de cultivos arroceros en Australia. En Madagascar, se ha informado de que el reciente paso de una tormenta tropical ha provocado daños importantes en los cultivos. Por otro lado, Indonesia ha anunciado un objetivo de producción de arroz para 2015 que podría conllevar una recuperación del 4 % con respecto al año pasado.

 La utilización total mundial de cereales en 2014/15 se estima en 2 467 millones de toneladas, un nivel ligeramente superior al pronosticado en diciembre y un 2,2 % (53 millones de toneladas) mayor que en 2013/14. El ajuste al alza desde diciembre refleja principalmente un uso del sorgo para piensos en China mayor de lo previsto anteriormente. Según las previsiones, en 2014/15 se utilizarán a escala mundial 1 104 millones de toneladas de cereales para consumo alimentario, una cifra que permanece sin cambios respecto del pronóstico anterior y es un 1,1 % superior a la registrada en 2013/14; el promedio anual de consumo per cápita a nivel mundial se mantiene así estable en torno a los 152,8 kg (67,4 kg en el caso del trigo y 57,5 kg en el del arroz). Se considera que la utilización total de cereales para pienso ha aumentado un 3 % con respecto al año pasado, hasta los 876 millones de toneladas; este crecimiento interanual ha sido impulsado en su mayoría por el maíz gracias a los suministros más abundantes y al descenso de los precios de dicho cereal en esta campaña.

Se prevé que las existencias mundiales de cereales al cierre de las campañas en 2015 se sitúen en torno a los 623 millones de toneladas, casi 6 millones de toneladas menos que el volumen anticipado en diciembre pero 46 millones de toneladas (8 %) más que el remanente de 2014. Como consecuencia, es probable que la relación mundial entre las existencias y el uso de cereales en 2014/15 alcance el 25,0 %, su nivel más alto desde 2002/03 y muy por encima del mínimo histórico del 18,4 % registrado en 2007/08. A pesar de la reducción de 5,6 millones de toneladas en la previsión con respecto a diciembre, se calcula que las existencias mundiales de cereales secundarios al cierre alcanzarán los 253 millones de toneladas, es decir, 32 millones de toneladas más que en su nivel de apertura. El ajuste a la baja de este mes obedece en gran medida a una disminución de los remanentes de maíz en los Estados Unidos de América y a la reducción de las existencias de cebada en China, la Federación de Rusia y Ucrania. El pronóstico relativo a las existencias de trigo al cierre de la campaña permanece en torno a los 192 millones de toneladas, 17,4 millones de toneladas más que en 2014, con la mayor parte del incremento concentrado en China, la Federación de Rusia, la India y la Unión Europea. En cambio, se prevé que las existencias mundiales de arroz desciendan alrededor de 4 millones de toneladas en 2015, esperándose reducciones especialmente pronunciadas en la India, Indonesia y Tailandia.

Las previsiones de la FAO sobre el comercio mundial de cereales en 2014/15 han aumentado en 3 millones de toneladas desde diciembre hasta los 341,5 millones de toneladas, aunque este volumen es inferior en 15 millones de toneladas al nivel récord alcanzado en 2013/14. El pronóstico sobre el comercio mundial de cereales secundarios en 2014/15 (julio/junio) se ha incrementado en 1,5 millones de toneladas hasta alcanzar los 149,5 millones de toneladas, unos 9 millones de toneladas por debajo del nivel de la última campaña. La revisión se deriva de las expectativas de un mayor comercio de sorgo, respaldado por la fuerte demanda de importaciones de China. El comercio mundial de trigo en 2014/15 (julio/junio) se prevé en 151 millones de toneladas, 1 millón de toneladas más que el volumen estimado en diciembre pero casi 6 millones de toneladas menos que en 2013/14. La revisión relativa a 2014/15 toma en consideración las expectativas de un aumento de las exportaciones de trigo de la India, Kazajstán y la Unión Europea que compense con creces el descenso previsto de los envíos de la Federación de Rusia, tras la aprobación por parte del Gobierno de nuevos impuestos a la exportación que se introducirán a principios de febrero. El pronóstico para el comercio de arroz en el año civil 2015 también se ha incrementado, en 500 000 toneladas aproximadamente, hasta un volumen cercano al nivel récord registrado en 2014, ya que se prevé que los abundantes suministros de los países exportadores mantengan los precios mundiales atractivos para los importadores.